El ministro de Transporte, Guillermo Reyes, ha estado recientemente en el centro de la polémica nacional después de que desde su cartera, se pensara en un borrador que prohibiera las plataformas de movilidad en el país, sin embargo, dado un consenso con los actores en relación, esto fue suspendido y se liderará un proyecto de regulación a cambio.
Sin embargo, tras salir de esta polémica, el ministro entró en otra. Lo anterior, luego de que condicionara el pasado jueves, los aportes que el Ejecutivo da a la capital del país a obras importantes de Bogotá, esto, con el fin de que la Alcaldía apoye la propuesta del presidente Gustavo Petro de modificar los planes del Metro para que sea subterráneo y no elevado como estaba acordada su primera línea.
“Si no se aceptan las modificaciones dentro del marco jurídico, el gobierno también –en la medida en que financia el 70 por ciento de los otros proyectos- pues esos se van a tener que parar”, dijo el ministro de Transporte a varios periodistas.
Por lo anterior, la Comisión Accidental de la Cámara, emitió un comunicado en el cual rechazó las declaraciones del ministro de Transporte. "Si el gobierno insiste en modificar un contrato que está en ejecución, todos los colombianos terminaremos pagando por las demoras y sobrecostos. Particularmente, los bogotanos, que debemos seguir esperando muchos años más para contar con un sistema de transporte multimodal, sostenible y que mejora la calidad de vida de todos", señalaron los congresistas de la Cámara baja. La misma, citó para el próximo miércoles a las 8:00 de la mañana en el recinto de la Comisión Primera del Senado, en el Capitolio.