En las últimas horas ha tomado fuerza el rumor de que la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez dejaría su cargo para retomar su aspiración presidencial de cara a los comicios de 2022. De oficializarse su dimisión, el Partido Conservador reclamaría la Vicepresidencia de la República.
Los conservadores declararon recientemente que en caso de una renuncia de Ramírez para aspirar en las elecciones de 2022, el puesto debería ser ocupado por una figura política de ese partido, y no por otra, ante los rumores de que Tomás Uribe sería quien tomaría la plaza.
"Ella es conservadora y está allí a nombre del partido Conservador, entonces debería ser un Conservador. No sé desde el punto de vista legal, qué puede pasar, porque parece que al momento de la inscripción, tanto del doctor Iván Duque como la vicepresidenta, se inscribieron por el Centro Democrático", expresó el director del partido, Omar Yepes.
La clave para entender la posición del Partido Conservador es el pacto que sellaron los expresidentes Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana, el cual se basó en que a través de una consulta decidieron que quien ganara sería el candidato de la coalición (Iván Duque) y el que perdiera, pero tuviera la siguiente votación, ocuparía la vicepresidencia de la República (Martha Lucía Ramírez).
Yepes se ha mostrado inquieto ante el silencio de la vicepresidenta sobre sus aspiraciones presidenciales. Hace pocos días escribió en su cuenta de Twitter: "Los aspirantes conservadores a la presidencia de la República deben hacer notoria su aspiración y empezar a opinar sobre los problemas del país. El partido empieza a reclamar su presencia pública. Nada de timideces, hay que decidirse".
De acuerdo con la Constitución, quien ostenta la Vicepresidencia tendría hasta un año antes de las elecciones del 2022 para dimitir de su cargo, es decir, finales de mayo. No obstante, se especula que al igual que Germán Vargas Lleras, Ramírez renunciaría en marzo próximo.