En un nuevo capítulo del proceso judicial que enfrenta el expresidente Álvaro Uribe Vélez por presunta manipulación de testigos y fraude procesal, la Procuraduría General de la Nación ha solicitado oficialmente que se emita una sentencia absolutoria. El delegado del Ministerio Público, Bladimir Cuadro, aseguró durante su intervención ante el juzgado que no existen pruebas concluyentes para dictar una condena en contra del líder del partido Centro Democrático.
Esta solicitud marca un giro significativo en el proceso que ha tenido en vilo a la opinión pública colombiana desde que Uribe renunció a su curul en el Senado en 2020, para afrontar el caso en la justicia ordinaria. Cuadro argumentó que existe una “imposibilidad de emitir sentencia condenatoria” debido a la debilidad de los elementos probatorios presentados por la Fiscalía.
¿Qué dijo la Procuraduría?
Durante la audiencia, Cuadro puso en duda la solidez de los testimonios presentados por la Fiscalía, en especial los del exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, uno de los testigos clave del caso. Según el procurador delegado, las declaraciones de Monsalve anteriores a febrero de 2018 no cumplen con los criterios de corroboración necesarios para una condena.
“Nos encontramos ante una probabilidad que supera lo que la doctrina ha llamado probabilidad lógica prevaleciente, por lo que existiría una imposibilidad de emitir sentencia condenatoria”, afirmó Cuadro.
Además, el funcionario insistió en que las interceptaciones telefónicas entre Uribe y su círculo cercano han sido interpretadas de forma errónea por el despacho judicial. A juicio de la Procuraduría, no hay base suficiente para concluir que esas conversaciones implicaban una intención ilícita.
“Si se aceptara que las conversaciones buscaban revelar licitud y no encubrir una conducta ilícita, entonces otro debió ser el momento fáctico en que se habría dado la supuesta determinación criminal. Pero ese momento no aparece en la práctica probatoria”, indicó.