En un contexto de creciente debate nacional sobre las reformas estructurales propuestas por el Gobierno, el gremio Aliadas —que agrupa a más de 35 asociaciones empresariales del país— emitió un comunicado en el que expresa su respaldo al Congreso de la República como espacio legítimo para el debate legislativo y manifiesta su preocupación frente a la intención del Ejecutivo de convocar una consulta popular para decidir sobre las reformas laboral y de salud.
El pronunciamiento, titulado “Aliadas cree y apoya al Congreso democráticamente elegido”, cuestiona la conveniencia de promover mecanismos de participación como la consulta popular para tratar reformas que, según el gremio, ya están siendo discutidas de manera constitucional y democrática en el legislativo.
“En Colombia, la democracia se construye sobre la base del respeto por las instituciones y la confianza en los procesos establecidos por la Constitución”, señala el documento. En ese sentido, Aliadas advierte que impulsar una consulta en paralelo a los debates del Congreso no solo puede generar confusión entre la ciudadanía, sino también debilitar uno de los pilares fundamentales del sistema democrático: la división de poderes.
Preocupación por el debilitamiento institucional
Uno de los principales argumentos del gremio es el posible impacto institucional que tendría la consulta popular. Para Aliadas, la insistencia en este mecanismo podría desdibujar los límites entre las ramas del poder público y representar una presión indebida sobre el Congreso, al margen de los cauces formales del debate legislativo.
“Saltarse los procesos legislativos establecidos, o presionar para que se ignoren, afecta la institucionalidad y erosiona la confianza ciudadana en el Estado de derecho”, agrega el comunicado.
Además, Aliadas cuestiona el costo económico que implicaría una consulta de esta naturaleza. Según el gremio, se trataría de un gasto de más de 700.000 millones de pesos, en un contexto fiscal que, según advierte, exige austeridad y eficiencia en el uso de los recursos públicos. En esa línea, califica la medida como innecesaria e inconveniente.