Este sábado 27 de enero el presidente Gustavo Petro concluyó una robusta agenda de Gobierno en el Litoral Pacífico donde acompañado de sus ministros y directores adelantó lo que denominó como la ‘toma del Pacífico’, acompañando varios anuncios de inversión en Nariño, Cauca y Chocó.
Fue en Quibdó, una de las ciudades más pobres del país, donde el jefe de Estado lideró la última parada del Gobierno con el Pueblo y en el marco de su discurso reconoció fallas en su administración para cumplir con una de las principales necesidades de dicha región: El acceso a agua potable, una de las deudas históricas que el establecimiento colombiano tiene con el Chocó.
“Y discúlpenme que lo diga: Si Quibdó es la capital más pobre de Colombia, si su mayoría de población es negra, si dijimos que íbamos a construir igualdad social hasta donde podemos ¿Cómo es que nuestro gobierno no ha asumido el acueducto de Quibdó?”, refirió inicialmente Petro antes de una fuerte autocrítica a su gestión.
“¿Es que vamos a esperar hasta que nos vayamos?, y cuando nos vayamos: ‘Ay qué pena, es que no pudimos? Eso no puede ser, la verdad estoy desconociéndome. No puede ser, eso es lo primero en el primer día de entrar a un despacho ministerial, lo primero que había que preguntar es eso: ¿Dónde están los acueductos de la gente pobre, porque es el agua, la condición básica de existencia”, reconoció el jefe de Estado llamando la atención de la ministra de Vivienda Catalina Velasco.
El Gobierno con el Pueblo en el Litoral Pacífico comenzó el pasado 22 de enero e incluyó visitas del mandatario a zonas como El Charco, Guapi, Timbiquí, López de Micay, Itsmina y Quibdó, en donde evidenció las condiciones de vida de la población y de voz de la vicepresidenta Francia Márquez y sus ministros, anunció recursos destinados a infraestructura.