En medio de la creciente polarización política que vive el país, la senadora Clara López Obregón lanzó una crítica categórica y directa al hundimiento de la consulta popular laboral que se debatía en el Senado de la República.
La senadora del Pacto Histórico calificó lo ocurrido como una “muy mala noticia para la democracia colombiana” y denunció serias irregularidades en el proceso legislativo que impidieron su aprobación.
Una sesión llena de maniobras y denuncias
López no ahorró palabras al describir lo que, a su juicio, fue una sesión “llena de maniobras” y “truculentas actividades” por parte de sectores opositores al Gobierno Nacional. Según la congresista, el trámite en el Senado terminó de manera bochornosa, sin permitir que todos los senadores pudieran ingresar a tiempo al recinto para emitir su voto. Lo más grave, señaló, fue la denuncia sobre el cambio de voto de un senador, que habría pasado del “sí” al “no”, alterando el resultado final.
Este episodio ha encendido las alarmas sobre la transparencia en los procesos legislativos, especialmente cuando se trata de iniciativas que involucran la participación directa del pueblo colombiano. “El pueblo debe tener el derecho a votar, a decidir”, enfatizó López, aludiendo al carácter participativo de la consulta propuesta.
Una consulta por los derechos laborales
La consulta popular buscaba, entre otras cosas, revertir algunos de los efectos de la Ley 789 de 2002, que, según López, recortó derechos laborales fundamentales bajo la promesa de generar empleo, una promesa que —en su opinión— nunca se cumplió.
Desde entonces, ha existido una demanda persistente por parte de diversos sectores sindicales y sociales para recuperar conquistas laborales perdidas.
“La negativa insistente desde el año 2002 de devolverle al pueblo sus derechos laborales demuestra una agenda contraria al bienestar de la mayoría”, agregó la senadora, responsabilizando al “gran capital” y a sus representantes en el Congreso por el bloqueo de esta iniciativa.