El Gobierno defendió ante el Congreso el programa "Jóvenes en paz", que busca beneficiar a 100.000 jóvenes que están en situación de extrema pobreza, explotación sexual o vinculados a dinámicas de criminalidad, con ayudas estatales hasta por 244 dólares mensuales.
"Hay jóvenes que hoy las redes criminales están cooptando y les están pagando por matar, les están pagando por asesinar. Este programa entonces busca sacar a esos jóvenes de ese círculo de la violencia", dijo este martes la vicepresidenta Francia Márquez en una sesión de control en la Comisión Séptima del Senado.
El Ministerio de la Igualdad y Equidad, de la que es titular Márquez, tendrá a cargo el desarrollo del Programa Nacional Jóvenes en Paz, que se espera que se ponga en marcha en septiembre y aspira a prevenir la violencia y la criminalidad, promover la inclusión social y el desarrollo personal.
A esos jóvenes, de entre 14 y 28 años, se les pagará hasta un millón de pesos mensuales (unos 244 dólares o 224 euros) para que "salgan de ese círculo de violencia".
La vicepresidenta recordó que el programa tiene sentido porque "la mayoría son hijos de mamás cabeza de familia. La mayoría de esos jóvenes son negros, indígenas, campesinos empobrecidos. Entonces el que el Estado hoy esté desarrollando un programa para atender a esta juventud no puede verse como un incentivo a la delincuencia", remarcó.
Además, Márquez explicó que los jóvenes que sean acogidos en el programa están obligados a estudiar y también a desarrollar labores sociales en las zonas en donde estén, que son las más afectadas por la violencia del conflicto armado.