A una semana de las elecciones de Congreso y de las consultas presidenciales del 8 de marzo, la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría deja una señal política clara: Iván Cepeda llega arriba en el escenario general, pero el dato más relevante no es solo quién lidera hoy, sino cómo esta medición anticipa el primer examen real de fuerza de 2026. Lo que está en juego en los próximos días no es todavía la definición de la Presidencia, sino la capacidad de cada bloque para convertir intención en votos, ordenar sus liderazgos y salir fortalecido de la jornada que abrirá de verdad el ciclo electoral.
Más que una foto de mayo, una antesala del 8 de marzo
El dato principal de la encuesta no es únicamente que Cepeda encabeza la intención de voto con 35,4 %. Lo más político de la medición es que mantiene esa ventaja en la antesala de una jornada que servirá para medir organización, movilización y capacidad de arrastre de cada sector. Detrás aparecen Abelardo de la Espriella con 16,7 %, Claudia López con 5,2 %, Sergio Fajardo con 4,8 % y Paloma Valencia con 4,1 %. Más que una carrera cerrada, la encuesta muestra un liderazgo claro en la parte alta y un resto del tablero todavía fragmentado.
Eso, sin embargo, no autoriza una conclusión apresurada sobre la presidencial de mayo. El 8 de marzo no elegirá presidente: elegirá Congreso y definirá consultas que pueden alterar vocerías, alianzas y ritmos de campaña. Por eso esta medición importa menos como pronóstico final y más como termómetro previo. Sirve para ver quién llega mejor parado, pero sobre todo para entender qué bloques podrían salir con aire político renovado y cuáles todavía dependen de reacomodos de última hora.
La misma lógica aplica para los escenarios de segunda vuelta. Según la encuesta, Cepeda vencería a De la Espriella por 55 % contra 29,7 %, a López por 51,3 % contra 25 %, a Fajardo por 52,1 % contra 29,9 % y a Paloma Valencia por 57 % contra 25,4 %. Son números importantes, pero todavía previos al primer filtro real de las urnas. La clave, por ahora, no está tanto en proyectar mayo como en leer qué puede cambiar después del 8 de marzo, cuando ya no hablen solo los sondeos, sino también las maquinarias, las estructuras territoriales y la participación efectiva.
El centro se reordena, pero sigue lejos del pulso principal
Uno de los movimientos más visibles de la encuesta está en el centro. Claudia López supera a Sergio Fajardo y se ubica por encima de un competidor que durante años ocupó ese lugar casi por inercia. Pero conviene no exagerar el hallazgo. Lo que muestran los datos no es el ascenso de una nueva favorita nacional, sino un reacomodo interno de un bloque que sigue lejos de la pelea principal.
Dicho de otra manera: López gana terreno dentro de su propio espacio, pero ese avance todavía no la pone cerca de los punteros. La novedad no es que el centro haya entrado de lleno a disputar la elección, sino que empieza a ordenarse alrededor de una figura distinta. Y eso, a una semana del 8 de marzo, sí tiene peso, porque las consultas también sirven para eso: para decantar liderazgos y evitar que sectores enteros lleguen dispersos a la etapa dura de la campaña.