En 2026, las consultas presidenciales dejan de ser un trámite de militantes y apuntan a ser una fecha clave. Con tarjetón único y una logística particular en mesa, pueden empujar participación, ordenar coaliciones y mover la carrera hacia mayo.
Calendario 2026: dos votos, una misma jornada
El hecho de fondo es simple: el 8 de marzo de 2026 se elige Congreso y, en paralelo, se realizarán consultas para definir candidaturas presidenciales. La primera vuelta presidencial está prevista para el 31 de mayo de 2026.
Esa simultaneidad cambia incentivos. En una elección legislativa los partidos ya activan su músculo territorial: transporte, testigos, puestos y movilización. Si el mismo día se define quién sale como candidato presidencial, la consulta deja de depender solo de la militancia dura y puede atraer a gente que igual iba a votar por Senado y Cámara.
Tarjetón único: ¿qué es?
La Registraduría definió que las consultas interpartidistas se hagan con un solo tarjetón para todas las coaliciones, con el objetivo de proteger el secreto del voto: que nadie tenga que “delatar” su preferencia pidiendo el tarjetón de una consulta específica.
La regla es estricta y vale resaltarla: se marca una sola opción en toda la tarjeta. Si una persona marca más de una, el voto queda nulo. Ese punto, aunque suene obvio, es el tipo de detalle que termina influyendo en resultados cuando hay novedades de diseño.
Ahora, el tarjetón de consulta no llega a tus manos por inercia. En mesa se entregan obligatoriamente los tarjetones de Senado y Cámara, y el de consulta se entrega únicamente si el ciudadano lo solicita. Los jurados deben informar que existe, pero hay un “paso adicional” que depende del votante.
Participación: puede subir, pero depende de la pedagogía
El tarjetón único reduce fricción en una cosa y la aumenta en otra. Reduce fricción porque el formato es uno y la lógica es clara. Pero la aumenta porque hay que pedirlo. Si el ciudadano no está enterado (o si en la mesa nadie explica bien) una parte de los votantes puede irse sin participar en la consulta, incluso si le interesaba.