Con más de 17 años de experiencia en trabajo comunitario, gestión social y liderazgo político, Lizeth Reina se ha consolidado como una de las voces más activas en la defensa de las comunidades en Cundinamarca. Durante una entrevista concedida a Kienyke.com, la lideresa social hizo un balance de su trayectoria, compartió aprendizajes clave y expuso su visión de desarrollo para los territorios, centrada en la empatía, la acción y el servicio a quienes más lo necesitan.
Reina aseguró que uno de los mayores aprendizajes que ha transformado su forma de liderar ha sido entender el poder de la empatía y la importancia de mirar de frente las realidades más difíciles. “No importa cuántas cosas hacemos, sino qué dejamos en la vida de las personas y de las familias que acuden a nosotros buscando ayuda o soluciones”, afirmó. Para ella, el liderazgo social debe traducirse en impactos reales y sostenibles en el territorio.
Su vínculo con Cundinamarca comenzó a los 15 años, cuando llegó al municipio de Tocancipá, en la provincia de Sabana Centro. Allí inició su trabajo comunitario a través de una fundación dedicada a apoyar a familias vulnerables. Fue en ese contacto directo, visitando hogares y escuchando historias, donde identificó problemáticas como la desnutrición infantil, el abandono del adulto mayor y la situación de madres cabeza de hogar, realidades que marcaron su ruta de trabajo.
A lo largo de estos años, Reina se desempeñó como gestora social del municipio de Tocancipá en tres oportunidades, fue gerente de campañas políticas en el departamento y dirigió una fundación que sirvió como puente entre las comunidades, el sector privado y las instituciones públicas. Entre los proyectos que ha liderado se encuentran iniciativas como Colombia Sin Hambre y programas sociales dirigidos a poblaciones vulnerables, especialmente mujeres y adultos mayores.