Daniel Briceño decidió dejar el Concejo de Bogotá para dar el salto a la Cámara de Representantes por el Centro Democrático. En diálogo con KienyKe.com explicó por qué optó por esa corporación y no por el Senado, lanzó duras críticas contra el funcionamiento del Congreso y habló sin rodeos de las tensiones internas en su partido.
Según él, su apuesta es política y estratégica. “Bogotá requiere que nosotros demos una batalla política electoral en una ciudad y en un territorio donde el proyecto estatista del petrismo creció y nació”, afirmó.
Para él, la capital es el epicentro de una disputa ideológica que debe darse en las urnas y en el Congreso.
Pero también defendió el peso institucional de la Cámara de Representantes. “Muchos han querido hacernos creer que el Senado es más importante que la Cámara, cuando es en la Cámara donde, por ejemplo, a través de la Comisión de Acusaciones se juzga al presidente”, explicó.
Y fue más allá: “como nos hemos olvidado de la Cámara, se ha convertido esto en una especie de delincuentes. Delincuentes es lo que hay allí”.
Corrupción, cupos indicativos y campañas millonarias
Briceño sostuvo que el problema no es solo ideológico sino estructural. A su juicio, buena parte del Congreso está atrapada en una lógica de intercambio político.
“Si usted gasta 35.000 o 40.000 millones de pesos en una campaña, la primera pregunta es de dónde sale esa plata”, cuestionó. Según dijo, esa inversión termina condicionando la independencia del legislador: “Usted tiene que llegar a entregarse, a votarle todo al gobierno y después ir ministerio por ministerio a pedir cupos indicativos”.
Sobre ese mecanismo fue directo: “es simplemente un presupuesto que se le asigna desde el gobierno a los congresistas que le ayudan al gobierno para callarles la boca”.
En ese contexto, aseguró que el control político será permanente, incluso si el presidente es de su mismo sector: “el control va a ser permanente y sea quien sea presidente. Incluso con más fuerza si el gobierno es de mi partido”.
Educación: concesiones, bono escolar y evaluación real
En el terreno legislativo, Briceño anunció que tiene cerca de 16 proyectos listos. El eje principal será educación, especialmente para los estratos 1 y 2.
“Hoy una familia de estrato uno y dos está condenada a ir al colegio público malo, de malos resultados, ideologizado”, afirmó. Por eso, propone ampliar el modelo de colegios en concesión, crear un “voucher o bono escolar educativo” y establecer una evaluación estricta para docentes.