El pasado 21 de enero de 2025, la política internacional y las tensiones entre Colombia y Venezuela se agitaron tras un fuerte cruce de declaraciones entre el expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez y el régimen de Nicolás Maduro.
Este enfrentamiento alcanzó nuevas dimensiones luego de que la Asamblea Nacional de Venezuela propusiera declarar al exmandatario colombiano como "enemigo público", lo que generó una reacción inmediata y contundente tanto de Uribe como de su partido, el Centro Democrático.
El ataque de Maduro y la respuesta de Uribe
La propuesta de la Asamblea Nacional de Venezuela acusó a Uribe de ser "paramilitar, narcotraficante, fascista, asesino y representante de la ultraderecha internacional".
Este ataque fue formulado en un contexto donde el expresidente colombiano ha mantenido una postura firme en contra del régimen de Maduro desde sus días en la presidencia, especialmente por su cercanía con la situación de Venezuela y el impacto de su gobierno sobre la región.
Ante estas acusaciones, el partido Centro Democrático, fundado por Uribe, emitió un comunicado en el que expresó su "rechazo contundente" a las amenazas del gobierno venezolano.
El documento recalca la postura histórica de Uribe contra lo que consideran una "dictadura" encabezada por Maduro, y su lucha por los derechos humanos y la restauración de la democracia en Venezuela. En sus palabras, el Centro Democrático destacó que la amenaza del régimen venezolano es una "cobardía" y reafirmó su apoyo absoluto al expresidente.