La reforma laboral avanza en la plenaria del Congreso a contrarreloj, ya que debe superar su cuarto y último debate antes del próximo 20 de junio. No solo debe ser votada, sino también conciliada con el texto avalado por la Cámara de Representantes.
Sin embargo, hay una señal positiva: para la mañana de este martes solo quedaban 12 artículos por debatir, lo que aumenta las probabilidades de que la reforma sea discutida en su totalidad durante la sesión actual.
Hasta el momento, la reforma va así: la ponencia cuenta, en general, con 77 artículos, de los cuales ya se han aprobado 62 y otros tres han sido eliminados. Entre los artículos aprobados se encuentran la contratación laboral a término indefinido como regla general, medidas contra la discriminación y la formalización de repartidores de plataformas digitales.
Asimismo, se avalaron incentivos para la generación de empleo dirigido a mujeres y jóvenes, y jornadas laborales flexibles para cuidadores del hogar y de personas con alguna condición de discapacidad.
Uno de los cambios más debatidos aprobados está relacionado con el contrato de aprendizaje, el cual se establece como una forma de vinculación laboral formal, con salario mínimo, prestaciones sociales y una bonificación anual para los aprendices del SENA.
El artículo 23 redefine la naturaleza del contrato de aprendizaje y fue aprobado manteniendo el texto avalado por la Cámara de Representantes. En él se establece que los aprendices recibirán el 75 % del salario mínimo durante la etapa lectiva (lo que actualmente corresponde a $1.067.300) y el 100 % del mínimo durante la etapa productiva (equivalente a $1.423.500).
Además, se incluye la afiliación a salud, pensión y riesgos laborales, una carga prestacional estimada en un 51 % y la inclusión de beneficios convencionales. En total, la monetización por aprendiz se aproxima a $2.135.250.
La plenaria del Senado también avaló proposiciones impulsadas por el Gobierno que modifican el texto original, manteniendo la esencia del contrato de aprendizaje como figura especial, pero incorporando nuevos derechos.
Esta versión aprobada incluye vacaciones, una bonificación anual equivalente a medio salario mínimo y el reconocimiento de la etapa práctica como experiencia laboral certificable. También se eliminó un polémico parágrafo que otorgaba funciones de control de calidad sobre el SENA al Ministerio de Educación, medida que había sido fuertemente criticada por afectar la autonomía de la entidad, adscrita al Ministerio del Trabajo.