Presidente, gobernador, alcalde, concejal, senador y director de la Aeronáutica Civil, entre otros, han sido algunos de los cargos que ha ocupado Álvaro Uribe Vélez en su vida política. Una carrera con logros y reconocimientos, pero también con escándalos y desaciertos.
Su nombre es el pan de cada día de los colombianos, sea por aspectos positivos o negativos la gente lo recuerda y menciona, lo cual hace que sea visto como una de las figuras políticas más importantes, sino el más, de las últimas dos décadas de la historia de Colombia.
La biografía de Álvaro Uribe Vélez empieza a escribirse el 4 de julio de 1952, día de su nacimiento. Hijo de una pareja liberal, Alberto Uribe Sierra, ganadero, y Laura Vélez Uribe. Además, hermano de Santiago, María Isabel, María Teresa y Jaime Alberto.
Estudió en el colegio Jorge Robledo de Medellín, su bachillerato, y en la Universidad de Antioquia hasta 1977. Al culminar la secundaria, donde se formó como abogado estudiando derecho y ciencias políticas, obtuvo una beca que le permitió ingresar al St. Antony’s College de Oxford (Inglaterra).
En cada paso que dio profesionalmente fue ubicando una escalera en su camino para ir subiendo de a poco hasta la Presidencia de la República. En su etapa de adolescente participó en las juventudes del Partido Liberal, trabajó con EPM y fue secretario general del Ministerio del Trabajo.
Con 28 años de edad llegó a dirigir la Aeronáutica Civil donde estuvo entre 1980 y 1982. Ese mismo año dio fin a su cargo para tomar la alcaldía de Medellín bajo la presidencia de Belisario Betancur. En 1983 la muerte de su padre, Alberto Uribe, a manos de la exguerrilla de las Farc, marcó el inicio de su carrera política y la lucha contra las fuerzas armadas ilegales.
Antes de llegar al Senado de la República primero fue concejal entre 1984 y 1986. Saltó al Congreso donde permaneció hasta 1994, ya que al otro año lo esperaba la Gobernación de Antioquia donde iba a estar al frente hasta 1997.
A medida que iba construyendo su camino político también iban saliendo a la luz varias investigaciones en las que su nombre aparecía en primera plana. Cuando estuvo al frente de la Aeronáutica Civil desde Estados Unidos vincularon su nombre con el narcotráfico, supuestamente, por facilitar el paso de la droga a los grandes capos de la época.
En su etapa como gobernador de Antioquia fue señalado por tener supuestos vínculos con el paramilitarismo, exactamente con las Autodefensas Unidas de Colombia, para combatir el crimen y mejorar la seguridad en la región, sobre todo en las vías y zonas que estaban bajo el mando de los grupos delictivos.
Luego de la Gobernación, Álvaro Uribe Vélez tomó distancia de la política para oficiar como docente en Inglaterra y permanecer ahí hasta el final de los años 90. No obstante, el destino lo trazó nuevamente un camino hacia la política.
Uribe, vinculado desde el principio con el Partido Liberal, regresó al país para apoyar la candidatura a la presidencia del líder político Horacio Serpa pero debido a una diferencia de ideas frente a los planes para combatir a la guerrilla, ese respaldo fue efímero y obligó a Uribe a tomar su propio rumbo.