Tras semanas de intensas discusiones técnicas, políticas y sociales, el Gobierno colombiano está a punto de dar un nuevo paso en su ambiciosa agenda de transformación laboral.
La ponencia definitiva de la reforma laboral será radicada el próximo lunes ante el Congreso de la República, con importantes ajustes que buscan equilibrar la protección de los derechos de los trabajadores con la sostenibilidad del tejido empresarial.
Aunque dos senadores titulares de la comisión enfrentaron calamidades domésticas que impidieron sesionar la semana anterior, los ponentes acordaron no avanzar sin la presencia completa de la comisión. A pesar de este retraso, Portafolio tuvo acceso exclusivo a varios de los artículos más relevantes que integrarán el articulado.
Cambios en la jornada laboral: ajuste sin gradualidad
Uno de los ejes centrales de la reforma es la redefinición de las jornadas laborales diurnas y nocturnas. Según el nuevo texto, la jornada diurna se extenderá de 6:00 a.m. a 7:00 p.m., mientras que la jornada nocturna abarcará de 7:00 p.m. a 6:00 a.m. del día siguiente. A diferencia de intentos anteriores, este cambio no incluirá una implementación gradual, lo que ha generado reacciones encontradas entre gremios y sindicatos.
No obstante, el Gobierno contempla excepciones para micro y pequeñas empresas, que no estarían obligadas a adoptar este nuevo horario de forma inmediata. El plazo general de entrada en vigencia será seis meses después de la sanción de la ley, y no se contempla un aumento en la tarifa del trabajo nocturno en esta etapa.
Recargo dominical: hacia el 100% en 2027
En línea con una de las principales promesas del Gobierno, el articulado también contempla un aumento progresivo del recargo dominical, que llegaría al 100% en 2027. La ruta será la siguiente: 80% en 2025, 90% en 2026, y 100% en 2027. Esta medida ha sido una de las más debatidas, ya que busca dignificar el trabajo en días de descanso, pero ha levantado preocupaciones sobre su impacto en sectores como el comercio y los servicios.