Las manifestaciones en distintas ciudades de Estados Unidos se han llevado a cabo luego de la muerte de George Floyd, un ciudadano afroamericano de 46 años a manos de la policía el pasado lunes en Minneapolis. Las protestas se han tornado violentas después de que el repudiable hecho fuera compartido por redes sociales.
El presidente Donald Trump culpó de los disturbios y designará como grupo terrorista al movimiento antifascista estadounidense, conocido como Antifa.
Este grupo de personas son un pequeño movimiento radical que, tras la llegada de Trump a la Casa Blanca, se han hecho cada vez más activas contra las manifestaciones de los supremacistas blancos.
El historiador Mark Bray, autor de 'Antifa: The Anti-Fascist Handbook', sitúa el nacimiento en Estados Unidos de este movimiento a finales de los años 80, ligado al grupo ARA (Anti-Racist Action), precursores de los movimientos antifascistas en este país que hicieron frente a los supremacistas y neonazis estadounidenses.
Sin embargo, los activistas de Antifa son a menudo identificados por Trump y sus seguidores como "extrema-izquierda", contrapuestos a la derecha alternativa que apoya al gobernante y que engloba a los grupos ultranacionalistas blancos.
Antifa es un movimiento sin estructura jerárquica que está compuesto por varios grupos e individuos organizados, sobre todo en los últimos años, a través de las redes sociales, por ello, en junio de 2019 fue nombrado por diferentes medios de comunicación, cuando sus miembros se enfrentaron a los de un grupo de extrema derecha llamado 'Proud Boys' en Portland.