Los Veintisiete también trasladaron a Ecuador su apoyo "en la lucha contra el recrudecimiento de la violencia del crimen organizado" en el país.
En este sentido, afirmaron que la UE "seguirá cooperando con las autoridades ecuatorianas para hacer frente a este enorme desafío" en materia de seguridad, que de hecho está incluido en el memorando de entendimiento que Bruselas y Quito firmaron en julio.
El asesinato de Villavicencio se ha producido en medio de una escalada de la violencia en Ecuador, que cerró el pasado año 2022 con una tasa de 25,32 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, la más alta desde que existen registros.
Este auge de homicidios está vinculado principalmente, según el Gobierno, al crimen organizado y al narcotráfico, que durante los últimos años se ha hecho fuerte en la zona costera del país, donde ha convertido a los puertos ecuatorianos en grandes trampolines de la cocaína que llega a Europa y Norteamérica.
El candidato asesinado, que era periodista de oficio y se había significado por su lucha contra la corrupción y la actividad de las mafias, había denunciado semanas atrás haber recibido amenazas de muerte.
La Unión Europea expresó su "solidaridad" con la familia de Villavicencio "en estos momentos difíciles" y reiteró "su pleno compromiso de apoyar a la democracia ecuatoriana" para garantizar que las próximas elecciones generales, previstas para el próximo 20 de agosto, sean "democráticas y pacíficas".
El presidente del país, Guillermo Lasso, decretó este jueves el estado de excepción durante 60 días y ratificó que las elecciones seguirán convocadas, pero con un despliegue de militares en todo el territorio ecuatoriano.