La última semana de julio amanece con el anuncio de un nuevo acuerdo de aranceles entre la Unión Europea y EE. UU., establecido el domingo 27 de julio. Este acuerdo se dio luego de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reuniera con el mandatario estadounidense en el complejo de golf Trump Turnberry, en Escocia, donde las conversaciones se centraron en obtener una tarifa más baja que el 30 % de aranceles.
Cabe recordar que esta discusión inició el 26 de febrero de este año, cuando Donald Trump anunció su plan de imponer aranceles de entre el 25 % y el 50 % sobre los bienes de la Unión Europea.
Esto se convirtió en una acción definitiva el 2 de abril, día recordado como el “Liberation Day”, declarado por Trump, en el que se anunciaron aranceles generales del 20 % a la UE, con aplicación a partir del 9 de abril.
Esta guerra arancelaria también generó que se propusiera un acuerdo “Zero for Zero”, con el fin de llegar a un arancel mutuo del 0 %. Sin embargo, para el 23 de mayo, Trump amenazó con imponer aranceles del 50 % a las importaciones europeas desde el 1 de agosto.
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Finalmente, ante la discusión que se desarrolló el fin de semana logró conseguir una tarifa del 15 % de aranceles sobre la mayoría de los bienes europeos, específicamente en los sectores de automóviles, maquinaria y productos electrónicos. Esta tarifa se muestra significativamente menor a las anunciadas previamente por Trump.
Este acuerdo tiene unas condiciones específicas, donde la UE comprometió una inversión de 600 mil millones de dólares en inversiones a Estados Unidos y compras por 750 mil millones de dólares en energía estadounidense y equipo militar.