El presidente colombiano, Gustavo Petro, abrió este viernes la V Cumbre de Países Amazónicos con un llamado a enfrentar de manera conjunta las amenazas que pesan sobre la selva, en particular el narcotráfico y las economías ilícitas, a las que señaló como “el principal enemigo de la Amazonía después del cambio climático”.
“En Colombia, después del calentamiento global, el mayor enemigo de la Amazonía se llama narcotráfico. Mafias dedicadas al transporte de cocaína, marihuana, oro o la minería ilegal han convertido la selva en mercancía. Y esa realidad debe ser parte de nuestra discusión”, afirmó Petro.
El mandatario evocó además el valor histórico y cultural de la Amazonía, recordando los murales de arte rupestre de hasta 20.000 años de antigüedad que existen en la Serranía de Chiribiquete, y advirtió sobre el riesgo de llegar a un “punto de no retorno” si la selva continúa ardiendo por la presión de los mercados ilegales y la expansión ganadera.
Añadió que “el capitalismo elevó el nivel de carbono en la atmósfera hasta un punto que amenaza la vida misma. Sin la selva amazónica no habrá ríos voladores que garanticen el agua de ciudades como Bogotá, ni futuro para millones de personas en la región”, dijo Petro, al alertar que para 2070 podrían darse migraciones de hasta 3.000 millones de personas, casi la mitad del planeta, por el colapso climático.
La V Cumbre de Países Amazónicos cuenta con la participación de los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Bolivia, Luis Arce, y con un llamado a proteger la selva compartida por los ocho países que integran la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).