La reunión de los ministros de medio ambiente y energía del Grupo de las 20 naciones más ricas del mundo comenzó el jueves en Nápoles, Italia. Varios manifestantes bloquearon el tráfico al desconfiar de las políticas y decisiones que se tomen en la reunión.
Los ministros, junto con representantes de diferentes organizaciones, se reunieron en el histórico Palacio Real de Nápoles para sostener discusiones y buscar soluciones para los problemas de la pérdida y contaminación de la biodiversidad, la degradación de las tierras agrícolas, la desertificación y el uso insostenible del agua y otros recursos naturales.
La cumbre se dio bajo la organización de Italia, que preside el G20 en esta ocasión. El ministro de Transición Ecológica de Italia, Roberto Cingolani, dio la bienvenida a los ministros. "La cumbre se lleva a cabo en circunstancias sin precedentes que requieren una acción global sincera, conjunta y urgente", dijo Cingolani en su discurso de apertura.
Al señalar que es imposible ignorar los informes científicos sobre los indicadores del cambio climático, Cingolani destacó que los trágicos eventos climáticos que el mundo ha presenciado en los últimos meses y días prueban que el sistema climático está experimentando serios problemas. Cingolani afirmó que lo mismo se aplica a los ecosistemas y la biodiversidad.
De acuerdo con el ministro italiano, la pandemia de la Covid-19 también ha perturbado sociedades y economías, y aseveró que estas deben luchar juntas contra estas dos pruebas, tanto el impacto del brote como la crisis climática.
Después de él, los ministros de Medio Ambiente de Arabia Saudita e Indonesia también pronunciaron discursos.
En la cumbre de dos días, los participantes evaluarán los desarrollos internacionales y discutirán las políticas sostenibles sobre la conservación de la naturaleza. Los ministros del G20 también se reunirán en Nápoles el viernes para abordar el cambio climático, desarrollar una visión común en energía y fortalecer áreas de cooperación.