Our Daily Lives se ha convertido en un referente positivo y saludable de lo que es la cotidianidad de la vida LGBT+, este dueto conformado por los esposos, Jose y Cami (José Vergara y Camilo Quintero) no solo lleva entretenimiento y diversión con sus diversas ocurrencias en redes, sino que también comparten reflexiones sobre la incesante discriminación en contra de este colectivo.
En entrevista con KienyKe.com, el paisa y el sincelejano se abrieron sobre su historia, se conocieron cuando todavía no estaba tan estallado el boom de las apps de citas gay, pues todo sucedió por un “toque” que ambos se dieron hace más de 10 años en Facebook, que luego terminó en una cita, en breve conocieron a los padres de ambos y el resto es historia.
El plan de empezar el proyecto en redes sociales fue idea de Jose, que ya tenía algo de ideal, pues en su momento era un fashion blogger, sin embargo, en un principio Cami la rechazó porque no quería una propuesta más cementada por parte de su pareja, que eventualmente, cuando ambos tuvieron claro el mensaje que querían llevar al mostrar sus vidas, el de ser un referente positivo no solo para la población LGBT+, también para la sociedad en general, ahí fue cuando ambos se lanzaron de lleno en este proyecto.
“Qué rico que en las redes sociales se mostrara este perfil para que se empiece a volver una historia más común donde la la población LGTBI puede empezar, a través de la educación de las personas heterosexuales, que son sus papás, sus abuelos, sus familiares y todo su contexto, empezar a tener cada vez más comúnmente en mayor parte el apoyo de las familias, el poder enfrentar proyectos y contar con una red de apoyo adecuada”, agregó Cami.
Más adelante el dueto estrella hizo hincapié en el trasfondo de su misión: “Que eso fuera dejando unas muy buenas semillas para generaciones que vienen atrás que empiezan a desvirtuar el tener que salir de un closet, porque finalmente dentro del contexto hay referentes positivos, hay referentes de todo tipo y ese niño o niña que se identifica como heterosexual dice, ‘Ah, pues todo bien’, pero cuando le llega el amiguito que es LGBTI va a decir, ‘Ah, todo bien también’. O si ese padre de familia llega a tener ese niño que está ubicado entre ese porcentaje que es la población LGTBI, pues ese padre de familia le diga, ‘Ah, bueno, mija, ah, bueno, mijo, perfecto, acá estoy para ti’. Entonces esa era la misión y a partir de ahí podíamos construir”.