Las mujeres solo llegan al 29,7 % en los Comités de Dirección de las empresas iberoamericanas y reducir esa brecha de género supondría un aumento del PIB regional de un 8% y un 21 % su rentabilidad, según un informe de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), presentado en Madrid.
Las mujeres representan el 25,3% de los miembros de los Consejos de Administración y el 29,7 % en los Comités de Dirección en las empresas Iberoamericanas, con una clara diferencia entre las empresas de Europa y las de Latinoamérica, según el estudio.
El informe, titulado 'Participación de las Mujeres en los Consejos de Administración de Empresas Iberoamericanas Cotizadas', incluye el estudio de once países de la región (Colombia, España, Brasil, Venezuela, Chile, Argentina, México, Perú, Portugal, Uruguay y Ecuador).
Necesidad de tomar medidas
Durante la presentación del informe, Andrés Allamand, subrayó el alto coste que tiene para la región la baja representación de las mujeres en los puestos de liderazgo de las empresas y la necesidad de fomentar medidas concretas que las zanjen.
"Cerrar la brecha de género es una de las maneras más eficientes de mejorar la competitividad de nuestras empresas, de impulsar el crecimiento económico, de aprovechar el talento de nuestra gente y construir las sociedades más justas e inclusivas a las que aspiramos".
Para Mónica Chao, una de las autoras del informe, reducir esta brecha "es una oportunidad estratégica, pues implicaría un aumento del PIB regional de casi un 8% y un 21 % más de rentabilidad empresarial".
El estudio destaca la disparidad en las políticas de igualdad entre Europa e Iberoamérica. Mientras la UE las lidera, con medidas como la directiva que exige un 40% de representación femenina en los consejos de administración para 2026, en Iberoamérica las medidas son en su mayoría voluntarias y limitadas al sector público.
En América Latina y el Caribe, persisten desafíos significativos, como la falta de regulaciones efectivas y barreras culturales, que dificultan la inclusión de mujeres en cargos directivos. Países como Argentina, Brasil y Venezuela presentan los niveles más bajos de representación femenina, explica el estudio.