Recientemente Stefan Andrés Correa, un ciudadano estadounidense de 42 años, ha sido presentado ante un juez en Estados Unidos por según las autoridades cargos de explotación sexual infantil. Su detención se dio el pasado 19 de abril en el aeropuerto de Miami mientras intentaba abordar un vuelo con destino a Medellín, que tenía una escala en Bogotá.
Este hombre se dedicaba a la industria farmacéutica, ingresó a Colombia en más de 40 ocasiones con el propósito de abusar de menores de edad en la capital antioqueña.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó penalmente por "intento de tráfico sexual de un menor e intento de viajar para participar en conducta sexual ilícita".
La investigación que han adelantando las autoridades demostraron que Correa mantenía contactos con proxenetas y pactaba encuentros para abusar de las menores. Los chats revelados indican que estaba dispuesto a pagar hasta 80 dólares es decir unos 300,000 mil pesos por encuentro, además de proporcionarles teléfonos celulares.
El coronel Edwin Urrego, director de la Dijín, reveló varios detalles sobre el modo en el que operaba el hombre y como fue descubierto: “La investigación sobre Stefan Correa se inicia cuando estábamos desplazándonos con las menores y allí aparece otra menor manifestando lo que acontecía con este individuo… empezamos a intercambiar información (con los investigadores norteamericanos), es así cómo se logra detectar saliendo de Miami. Cuando se revisó su celular tenía videos explícitos de menores de edad”.