El 16 de noviembre se viralizó en redes sociales un video en el que una agente de tránsito de Medellín denunció a su superior por presunto acoso sexual y laboral. Según la funcionaria, el acoso ha sido constante y ha afectado negativamente su desempeño laboral y bienestar psicológico.
No obstante, lo más grave de todo es la razón que según la agente motiva las acciones de su comandante, pues asegura que el acoso se deriva de su orientación sexual.
“En este momento se formó una persecución contra mí y mi pareja, estoy afectada física y psicológicamente, me siento atacada, pasé mala noche, me siento discriminada y atacada por usted, que es la persona que nos debería proteger. Tener que venir acá a exponer mi condición sexual, eso es denigrante”, señaló.
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Atendiendo la situación, la Secretaría de Movilidad informó que convocó a los involucrados para obtener información detallada sobre la sucedido. Durante la reunión, les proporcionó detalles sobre los procedimientos correspondientes en materia penal y disciplinaria, con el propósito de esclarecer la veracidad de la denuncia.
“Lamentamos y rechazamos enfáticamente esta situación, de inmediato activamos los canales para salvaguardar la integridad de los servidores y accionar las actuaciones administrativas, disciplinables y penales que haya lugar ante las autoridades competentes”, mencionó el comunicado.
Sin embargo, días después, se viralizó otro video en el que se evidencia que la misma denunciante fue víctima de una repudiable agresión por parte de dos hombres que fingieron un accidente para tenderle una trampa a ella y a su compañero de labores, en el corregimiento de San Cristóbal, en Antioquia.