En la era de las posibilidades infinitas, muchas personas, viven atrapadas en un ciclo de confusión, ansiedad y búsqueda incesante de satisfacción. Buscan paz interior, pero su ansiedad los empuja a hacer lo contrario: no se enfocan, procrastinan, sienten que se enamoran obsesivamente un día y, al siguiente, se levantan con indiferencia. Nada les satisface por completo y, en su lucha por entenderse, adoptan máscaras de ternura, dolor, abandono y manipulación.
A esto se suma una necesidad cada vez más intensa de validación externa, reflejada en la obsesión por la imagen y la aprobación social. Creen que al inundar las redes sociales con selfies y videos, los “likes” que esperan, les otorguen una dosis momentánea de autoestima. Sin embargo, ¿qué ocurre realmente en su mente? Desde una perspectiva psicológica, este patrón de comportamiento puede estar relacionado con diversas condiciones emocionales y de salud mental:
1. Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)
Los hombres y las mujeres con ansiedad crónica buscan constantemente estímulos externos para evitar enfrentarse a sus pensamientos y emociones. No pueden estar solos ni en calma; necesitan estar ocupados con algo, ya sea diferentes proyectos, salidas constantes a fiestas y tener altos contenidos de consumo de alcohol, cigarrillo y/o sustancias psicoactivas, así como también, relaciones superficiales de una sola noche.
2. Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
La impulsividad y la dificultad para mantener el foco para saber ¿quién soy?, ¿qué es lo que auténticamente quiero?, ¿cuál es mi propósito? Y ¿cómo lograrlo?, hacen que las personas salten de una experiencia a otra sin lograr estabilidad. Se aburren rápidamente de sus decisiones y buscan siempre lo nuevo y emocionante.
3. Trastorno Límite de la Personalidad (TLP)
Uno de los rasgos característicos del TLP es la inestabilidad emocional extrema. Pueden sentirse intensamente enamorados un día y completamente indiferentes al siguiente. Buscan amor desesperadamente, pero al mismo tiempo, temen el abandono y sabotean sus propias relaciones a través del control al otro. La inseguridad, la indecisión y la inestabilidad son los elementos característicos.
4. Trastorno Narcisista de la Personalidad
La obsesión por la imagen, la validación a través de las redes sociales y la creencia de que el éxito depende de la apariencia pueden estar vinculadas a rasgos narcisistas, pues su autoestima depende completamente de la admiración externa. En momentos de soledad la ansiedad les aborda con gran fuerza y prefieren “no pensar” sino actuar por impulsos.
Máscaras y mecanismos de defensa
Para enfrentar su confusión interna y protegerse de su propia conciencia y culpa, estas tanto los hombres como las mujeres pueden adoptar diferentes máscaras, tales como:
- Máscara de la perfección: A través de narrativas digitales y retoques en su imagen, intentan proyectar una vida ideal que en realidad no existe.
- Máscara de la desprotección: Se muestran indefensos y amables para atraer la atención y el cuidado de los demás.
- Máscara del dolor: Justifican su inestabilidad con traumas del pasado, usándolos como excusa para sus decisiones impulsivas.
- Máscara del abandono: Se presentan como víctimas, generando culpa en quienes las rodean para obtener lo que quieren.