Tras casi dos décadas en el mercado, Sony ha puesto fin a uno de sus productos más emblemáticos, el disco Blue-ray grabable, por el que compitió fervientemente contra Toshiba para consolidarse como el líder del mercado en su categoría.
El Blue-ray fue el formato de almacenamiento en alta definición en el que llegaron los videojuegos de Sony a la emblemática PlayStation 3 pasando por la PlayStation4 y la PlayStation 5, sin embargo su permanencia en la futura PlayStation 6 parece cada vez más improbable debido al auge de la distribución digital.
La decisión de la compañía japonesa marca el fin de una era, no solo para Sony, sino también para Xbox, cuyas consolas Series X y One aún son compatibles con Blu-ray. Durante años, este formato fue sinónimo de calidad y capacidad, con sus 50 gigabytes de almacenamiento, donde brillaron sagas legendarias como Metal Gear Solid, God of War y Gran Turismo. Sin embargo, su declive no responde únicamente a una evolución tecnológica natural, sino también a un cambio profundo en los hábitos de consumo.
Con el dominio de plataformas como PlayStation Store, Xbox Game Pass y Steam, los formatos físicos han sido desplazados rápidamente en favor de ventajas como la eliminación de tiempos de espera y el acceso inmediato a bibliotecas completas sin la necesidad de cambiar discos o reiniciar la consola. Hoy, es Sony la que decide reiniciar la partida con esta decisión que marca el fin del formato físico pero abre algunos interrogantes sobre los productos comprados en sus tiendas digitales.