Cosmética o reingeniería en una vida desbocada.
Demasiado escándalo en estos días, por el anunciado revolcón en una de las cadenas de radio con mayor reconocimiento público que hay Colombia, la histórica y tradicional RCN radio.
Las medidas adoptadas, tendientes a sortear las deficiencias artísticas de sus emisoras, la baja calidad de sus contenidos, la crisis financiera que acosa tanto como la rebaja drástica de las audiencias, una mejor adaptación a las modernas alternativas tecnológicas, ha llevado al emblemático medio a tomar severas decisiones.
Estas van desde alianzas, fusiones, cierre de emisoras, cambio en la programación y entrada y salida de talentos reconocidos. Como Casale y Cadavid.
Como en el pasado cuando el Mundialista Sergio Ramírez cambiaba de bando, lo mismo Paché, Ortiz Alvear, Campuzano el Emperador”, Peláez, Hernández Bonnet o Giraldo Neira, Wbeimar Muñoz o Mao, Edgar Perea o Araujo Gámez. Velez o Rentería.
Lo que algunos ven como cosmética, no es más que la toma de decisiones consensuadas, estudiadas, urgentes y desesperadas para evitar su naufragio financiero.
Es evidente el desinterés del pueblo, en las cadenas tradicionales, de radio y Tv, lo que se ve reflejado en el decrecimiento de la audiencia y el crecimiento de las plataformas digitales.