Gobernar con y para los territorios significa lograr acciones concretas en los lugares donde nadie quiere voltear a ver. En Colombia, un país con más de 200 años de historia continua de violencias, pocas zonas han tenido que sufrir en carne propia el conflicto como el Urabá antioqueño.
Las riquezas inconmensurables que tiene la región en materia de biodiversidad, potencial agrícola y ubicación geográfica han sido tristemente la principal fuente de sufrimiento de la población, a causa de grupos armados ilegales que, actuando en beneficio de grandes capitales, han utilizado la violencia desmesurada como mecanismo para desplazar a los campesinos, ejercer control territorial y mantener a la población en una situación de desigualdad insostenible.
Por esto, que el Presidente de la República haya ido personalmente a darle la cara a la gente del Urabá y haya reconocido de forma pública la responsabilidad que ha tenido el Estado colombiano en la situación actual de la región renueva la esperanza en la promesa del Cambio. Pero, como ya dije, son las acciones concretas las que demuestran el compromiso con el territorio.
Afortunadamente, la visita del Presidente Petro estuvo acompañada por importantes anuncios en materia de inversión del Gobierno Nacional para la región. La salud, derecho fundamental, tiene que ser uno de los pilares de la política de justicia social para la región; por esto, se utilizarán $126 mil millones para invertir en infraestructura hospitalaria, adquisición de equipos médicos, ambulancias y mejoras en el transporte sanitario.
Pensando en el cierre de la brecha digital se destinarán $38.403 millones de pesos para la conectividad a internet de banda ancha mediante fibra óptica, recursos que esperamos sean enfocados en las instituciones educativas públicas de la región, para que los jóvenes urabeños puedan mejorar su proceso educativo mediante el uso de las herramientas digitales y estén en igualdad de condiciones que sus pares en el interior del país.