Este año el déficit del gobierno nacional superará los 130 billones de pesos. Es el más alto en más de un siglo, con la excepción de aquella de la pandemia. Y es el segundo año constitutivo en el que el gobierno rompe la regla fiscal.
Otra vez, presenta un presupuesto desbalanceado y pretende una nueva reforma tributaria. Lo mismo hizo el año pasado, pero el Congreso no le aprobó la reforma. Esta sería su segunda reforma tributaria, pues en 2022 hizo una que le quitó a los colombianos cerca de 17 billones de pesos. Nos dejó con la mayor tasa de tributación de la OCDE, y con los impuestos saludables castigó el consumo de los más pobres en temas tan sencillos como una arepa con queso o un yogurt.
Este año el gobierno reconoció que rompe la regla. En el 2024 lo hizo pero trató de esconderlo. El gobierno usó de manera tramposa las “transacciones de única vez” para esconder cerca de 27 billones de pesos y “cumplir” con el límite de gasto.
Desde la llegada del gobierno Petro hemos denunciado el derroche. Es un gobierno gastón. Se le va la plata sin que se vean grandes inversiones. Si algo ha crecido durante el gobierno Petro es la burocracia. Desde 2022, creció en 31.000 los cargos públicos con un costo total en burocracia por año de más de 45 billones de pesos. Solo en el 2024 fueron 26.62 cargos nuevos. En la DIAN se crearon más de 10 mil cargos.
Además, creció los contratos de prestación de servicios que en lo corrido del 2025 alcanzaron los 374 mil con un gasto de 16 billones de pesos. El presupuesto total de personal del 2025 aumenta en más de 10 billones.
Esta difícil situación de las finanzas públicas se suma una alarmante deuda. Con Petro ha aumentado la deuda del país en un 17,2%. Por primera vez el Estado debe más de mil billones de pesos. Llegaremos este año a una deuda mayor al 63% del PIB. Estamos 136 billones de deuda por encima de la deuda deseada (55% PIB).