Caracol TV está dando de nuevo “Pedro el Escamoso”, una simpática serie de gran éxito, emitida por primera vez hace varios lustros. Tan simpática, que me inspiró el título de esta columna, no tan simpática, dedicada a Don Gustavo Petro, el virtual candidato de la izquierda colombiana para las elecciones de 2022, columna en la que propongo producir una breve serie, que podría llamarse “Petro el Escabroso”, sabiendo que el término escabroso tiene tres significados en el diccionario: 1) “Algo desigual, lleno de tropiezos y estorbos. 2) Algo áspero, duro, de mala condición. 3) Algo peligroso, que está al borde de lo inconveniente o de lo inmoral”. Ni mandados a hacer… Suficientes para sugerir algunos de los capítulos que tendría la serie. Aquí están siete:
Petro en el M-19. Contaría la historia de Petro en la guerrilla castrista M-19. Como se sabe, el nombre de tal movimiento aludía al 19 de abril de 1970, cuando Misael Pastrana Borrero le gana las elecciones presidenciales a
Gustavo Rojas Pinilla, triunfo que la izquierda consideró un fraude, por lo cual crearon la organización. Así, pues, Petro llegó al mundo de la política vía M-19 de abril, dispuesto a todo, y llegó al mundo de la vida otro 19 de abril (de 1960). El capítulo diría qué de lo que hizo allí no ha narrado aún, cuál era su misión, en cuáles acciones participó, si llegó a dar muerte a alguien, etc.
Petro alcalde. Otro capítulo sería acerca de la alcaldía de Don Gustavo en Bogotá, a la que arriba en 2012, también dispuesto a todo. Como, por ejemplo, comprar, en los Estados Unidos, un flamante lote de camiones de basura ya usados, que nunca sirvieron para un carajo y hoy se pudren al aire libre. Y, como ese episodio, otros que lo revelan muy bien.
Petro incendiario. Uno más: sobre el rabioso discurso que pronunció en la plaza de Bolívar el 10 de diciembre de 2013, luego de ser destituido como burgomaestre, para acusar a “las élites que gobiernan a este país de destituir y asesinar a Gaitán, que fue alcalde de Bogotá; de dar la orden, oscuros, en los palacios, jugando al póker, de disparar con los tanques de guerra sobre ese palacio [el de Justicia] y asesinar a todos los que estaban dentro; de asesinar al candidato presidencial Luis Carlos Calán, al candidato presidencial Bernardo Jaramillo, y a nuestro comandante candidato presidencial Carlos Pizarro, y de descuartizar y masacrar 200 mil campesinos en los últimos 10 años”. (Cfr. El Espectador de esa fecha).