Uno de los mayores retos al asumir la presidencia de la Comisión Primera de la Cámara de Representantes es el trámite del proyecto de ley de sometimiento a la justicia. No solo por su trascendencia en la consolidación de una política de Estado en materia de paz, sino también por el intenso debate que ha suscitado en la opinión pública, alimentado por los hechos violentos de los últimos días. Conscientes de esta responsabilidad, desde el Congreso hemos decidido abrir el proceso a una discusión amplia y participativa, convencidos de que solo así será posible construir acuerdos en un tema tan decisivo para el país.
El proyecto, presentado el pasado 20 de julio de 2025 por el Gobierno, busca establecer un tratamiento penal diferenciado para el desmantelamiento y sometimiento de organizaciones al margen de la ley, además de fijar nuevas reglas para la consolidación de la paz total, el orden público y la seguridad ciudadana. Radicado por los ministros Eduardo Montealegre y Armando Alberto Benedetti, constituye un instrumento jurídico necesario para avanzar en el sometimiento a la justicia de los actores armados, bajo principios de justicia transicional, seguridad humana y centralidad de las víctimas.
Uno de los avances más significativos del texto es reconocer que no todos los actores armados son iguales ni pueden recibir el mismo tratamiento. La iniciativa propone un marco diferenciado:
- Grupos armados con control territorial: régimen transicional con penas alternativas.
- Estructuras criminales de alto impacto: acuerdos de desmantelamiento y sometimiento.
- Procesos derivados de la protesta social: medidas restaurativas con enfoque comunitario.
Otro de los pilares es el enfoque de justicia restaurativa territorial, que pone en el centro a las víctimas y a las comunidades afectadas. No se trata solo de sancionar, sino de reparar. Esto incluye acciones restauradoras en los territorios, la reconstrucción del tejido social y hasta la restauración de ecosistemas degradados por la violencia, reconociendo al territorio mismo como víctima.