Los pecados de “una de las mejores ligas del mundo”
El futbol colombiano. Un paseo semanal de desconfianzas, sospechas y dudas. De resultados extraños, inesperados e inciertos. El reinado de las apuestas, las marrullas, la injerencia arbitral y en tantos casos de resultados puestos.
Se acepta, con normalidad, la participación de los futbolistas en los juegos en línea, porque en Colombia la ley no los castiga.
En entredicho los árbitros, por sus atentados contra la ética. Algunos cobran por pitar y otros pagan por hacerlo.Los errores arbitrales tan visibles, con escándalos continuos como consecuencia, lo que condujo a las autoridades del futbol mundial a descartar la representación colombiana el año entrante en USA.
Equivocaciones imputables a la ignorancia, la premeditación, la alevosía, los nervios y a la predisposición a ciertos equipos o entrenadores, por broncas acumuladas.
Árbitros acechados por las mafias, infiltrados por apostadores o, simplemente, víctimas de su soberbia y su inseguridad.
El más experimentado, Wilmer Roldan, acumula equivocaciones visibles, refugiado en el VAR, el mismo que por años desprecio, amparado por la permisividad de la comisión y los dirigentes.Otros, en cambio, como Andrés Rojas y Nicolás Gallo, son crucificados por sus errores, sin duda cometidos, pero magnificados con saña desde los medios.