La Dirección Nacional de Inteligencia ha sufrido un auténtico deterioro desde que quedó en manos de un director que perteneció al M19. Sacaron mucha gente preparada y con una larga carrera, y la reemplazaron por personas poco competentes. El escándalo ahora es mayúsculo, la DNI protegió a criminales de las FARC. Alias Mocho Olmedo segundo al mando de las disidencias estuvo escondido y protegido por DNI con complicidad de la Fiscalía General en Bogotá en una ilegal estrategia para evitar su extradición.
Es inevitable no pensar en el “Pacto de la Picota”. Antes de las elecciones presidenciales del 2022 se reveló que allegados a la campaña de Gustavo Petro estaban visitando cárceles ofreciendo “perdón social” a cambio de apoyo político a Petro. Unos audios de Marquitos Figueroa revelan como invitaban a votar por Petro. Juan Fernando -hermano del Presidente- admitió tener conversaciones con el Gordo García, responsable de la masacre de Macayepo, entre otros condenados por narcotráfico y parapolítica.
Se sabe que miembros del Pacto Histórico, entre ellos, Piedad Córdoba, tuvieron conversaciones en las cárceles con extraditables como José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas (Oficina de Envigado), Juan José Valencia, alias Andrea (Clan del Golfo), y John Freddy Zapata, alias Messi (Clan del Golfo). También está el video de Roy Barreras diciendo “Hay visitas a los extraditables de gente del Pacto Histórico ofreciendo la no extradición”.
En 2022 y 2023 el gobierno presentó leyes para favorecer criminales. También intentó levantar órdenes de captura de al menos 3 narcotraficantes pedidos en extradición. Desde el Congreso logramos parar o modificar varios de esos proyectos. Sin embargo, el presidente anunció cinco ceses al fuego bilaterales con grupos armados: ELN, disidencias de la Segunda Marquetalia, Estado Mayor Central, Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y el grupo Sierra Nevada. Fue una tregua unilateral, las evidencias lo confirman: una política de brazos caídos que el gobierno impuso a las FF.AA.