Bibi Netanyahu y sus Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lo han vuelto a hacer. El 17 de septiembre del año pasado, explotaron simultáneamente miles de beepers en manos de miembros de Hezbollah, principalmente en el sur de Beirut y otras zonas del Líbano. A raíz de esta primera ola, murieron al menos 12 personas y aproximadamente 3.000 resultaron heridas. Al día siguiente, durante los funerales de las víctimas, estallaron walkie-talkies previamente enviados, provocando una segunda ola de golpes con al menos 30 muertos y 750 heridos en todo el país. En conjunto, los ataques dejaron un saldo de 42 fallecidos y más de 3.500 heridos.
El 03 de octubre dieron un golpe simultáneo. Hashem Safieddine, sucesor designado del secretario general de Hezbollah, fue eliminado en un ataque aéreo el 3 de octubre en Beirut, junto con otros 26 miembros de la organización terrorista. Dos semanas después, exactamente el 16 de octubre, eliminaron a Yahya Sinwar, líder político de Hamas en Gaza.
Ahora, el turno fue para el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Mayor General Mohammad Hossein Bagheri; el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Mayor General Hossein Salami; el comandante del Comando de Emergencia, Mayor General Gholam Ali Rashid y, el Brigadier General Amir Ali Hajizadeh, jefe de las Fuerzas Aeroespaciales del CGRI. La modalidad del ataque fue la misma que utilizó contras sus tentáculos (Hamás y Hezbollah), el objetivo diferente: la guardia revolucionaria. A este golpe se suma el personal que venía trabajando en el arsenal nuclear iraní. El régimen, y sus voceros, los llama “científicos”.
El pasado domingo, Teherán sufrió tres bombardeos estratégicamente localizados (parque central, sur y este) donde hay oficinas gubernamentales. De los cuatro puntos nucleares Isfahan, Natanz, Fordo, Arak, han sido atacados: Ispahan, Natanz y Shiraz donde hay instalaciones militares y energéticas. Rafael Mariano Grossi, Director General de la Organización Internacional de Energía Atómica-OIEA, ha confirmado que dichos ataques no han sido por fortuna catastróficos. Israel, por su parte, ha sido golpeado en el puerto de Haifa y la Cúpula o Domo de Hierro no ha sido, en esta ocasión, tan eficaz.
Cuatro días después, en otro ataque israelí, murió Ali Shadmani, quien había sido designado, pocos días antes, como nuevo Jefe del Estado Mayor de Irán, reemplazando precisamente al fallecido Gholam Ali Rashid. Por si acaso, lo mismo vivó Hezbollah cuando Hassan Nasrallah fue eliminado el 27 de septiembre y, el 03 de octubre, cayó su sucesor, Hashem Safieddine.
En efecto, y de manera previsible, tal como sucedió en abril y octubre del año pasado, Irán lanzó un ataque masivo con misiles (500 en total) contra Israel. Ahora se cruzan atenciones por vía aérea dando muestra, cada uno, de su potencial aeroespacial y de sus respectivas vulnerabilidades. Así se pasa, en asuntos estratégicos, de la disuasión a la contención.
No obstante, los rumores de este ataque ya venían rondando por los medios de comunicación estadounidense (NBC y CBN) principalmente. La cadena de golpes ratificó las filtraciones hechas para la prensa. A nadie sorprendió.