La Reforma a la Salud es una alternativa de vida del Gobierno Nacional, sus objetivos principales son garantizar el derecho fundamental a la salud de los colombianos y cuidar de su salud con un modelo preventivo que no arriesgue sus vidas, dignificando las condiciones laborales de los trabajadores de la salud y fortaleciendo la atención en salud en el área rural.
Este último punto es fundamental para mí, crecí viendo las consecuencias de un sistema de salud negligente en un Departamento históricamente vulnerado, La Guajira; un territorio de pobreza extrema, condiciones que hacen imposible el transporte, temperaturas alarmantes y deficiencia del acceso al agua potable, una de las principales causas de los profundos problemas de salud como la desnutrición infantil. Las áreas rurales han sido históricamente aisladas y abandonadas, un sistema de salud preventivo y asequible para todos es cuando menos lo mínimo que necesita mi Departamento.
Recuerdo hace unos meses, un testimonio que me conmovió mucho durante una de las audiencias públicas sobre la Reforma que realizamos desde la Comisión Séptima del Senado, con su bastón en mano Spencer Rivadeneira, Médico Pediatra y Presidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría Regional Guajira, le enviaba un mensaje contundente al Congreso de la República: “no es cierto que si le tumban una Reforma a Petro le dan un golpe a Petro, eso es mentira, le estarían dando un golpe al pueblo colombiano y al pueblo guajiro”. La vehemencia de su intervención generó los aplausos y apoyo de la audiencia.
La Guajira tiene una de las tasas de mortalidad por Enfermedad Diarreica Aguda (EDA) más alta de todo el país, con 8,1 muertes por cada 100.000 niños y una de las tasas de mortalidad por Infección Respiratoria Aguda IRA más altas del país, con un 14,5. La desnutrición aguda, moderada y severa, la mortalidad materna, mortalidad perinatal y neonatal tardía también son problemáticas de salud de alto riesgo en La Guajira.
Lamentablemente la corrupción ha saqueado y debilitado aún más el sistema de salud de territorio. La Reforma a la Salud amenaza el negocio de corrupción que se ha tejido por años a través de las EPS y a costa de la vida de los colombianos, es de esperar que los que se han beneficiado de la corrupción de la salud y los politiqueros se muestren en desacuerdo e intenten por todas las vías troncar un Proyecto que le apuesta a la honestidad a través de la vigilancia correcta de la gestión de los recursos y a la protección de la vida de los colombianos.