Semanas atrás, mientras Israel negociaba con Hamás -en El Cairo- las FDI cercaban militarmente Rafah. La estrategia de Netanyahu, por demás acertada, radica en que mientras se negocia la liberación de los secuestrados, que están en manos de Hamás desde el pasado 07 de octubre, las operaciones militares no se van a detener aún cuando la presión internacional se incremente.
Así, las maniobras militares se han apreciado en doble sentido: 1) presionando desde el Este para después dirigirse al Sur aislando a Rafah de Egipto y cercándola para después avanzar hacia el interior de la ciudad y 2) tomando control del Corredor Filadelfia (14 kms) asegurando, por completo, el aislamiento de Gaza. En este corredor se destruyeron más de 20 túneles construidos por los terroristas de Hamás.
En plano diplomático, con Catar, Egipto y EE.UU. -como mediadores- el gobierno de Bibi y la organización terrorista negociaban, en un primer momento, la entrega de los secuestrados por Hamás a cambio de algunas condiciones iniciales como: un permanente cese al fuego para que la liberación de los secuestrados se hiciera en 3 etapas (cada 6 semanas); Israel, por su lado, debería entregar a cambio los prisioneros que Hamás considerara, igualmente debería garantizar el retorno de los desplazados a Gaza y obviamente retirar las FDI de las áreas adyacentes a la frontera con Gaza.
En ese sentido, Israel propuso generosamente (en palabras de Blinken) un cese al fuego de seis semanas que podría prolongarse y por cada 33 liberados vivos que se entregaran, Hamás recibiría algunos prisioneros de vuelta. Además, Israel ha conminado a que la población civil se concentre en puntos como Al-Mawasi para evitar que sigan siendo usados como escudos por los terroristas.
A pesar de las buenas intenciones de Israel, la presión internacional ha continuado para que Netanyahu detenga las operaciones y se rinda ante Hamás. Dicha presión se puede apreciar en varios hechos como: las protestas estudiantiles en varias universidades de Occidente, el rompimiento de relaciones con Tel Avi, el reconocimiento de Palestina como Estado y la orden de arresto en contra Bibi Netanyahu y Yoav Gallant.