Todo comenzó en la Segunda Guerra Mundial cuando Motorola crea un equipo militar llamado Handle Talkie 12-16 para comunicarse con ondas de radio de frecuencia por debajo los 600 kHz. Sus modificaciones siguen avanzando hasta el 3 de abril de 1973, Martin Copper, directivo de Motorola, realizó la primera llamada a su mayor rival en ese sector: Joel Engels de los laboratorios Bell de AT&T. Curiosos hechos del primer modelo: pesaba 2.3 kilos, media 23 centímetros y permitía tiempo de conversación de 30 minutos y 10 horas para recargarse. En esa época Bell había puesto en marcha un servicio de telefonía móvil que pesaba cerca de 30 kg. A Cooper lo atrae y motiva el comunicador del capitán Kirk de Star Trek y le introdujo en la cabeza que en un futuro las personas podían llevar teléfonos entre sí y comunicarse desde varias distancias. Otros han escrito que la radio muñeca que llevaba en las tiras cómica Dick Tracy fue el factor inspirador.
Ese día Copper estaba ansioso y nervioso. Pocos periodistas estaban presentes. Una natural de Australia pregunto si podía llamar a su madre, lejos y distante. Cruzaron los dedos y abrieron ojos: marcaron y la llamada funciono. Vaya comunicación histórica la de ese día.
Pasaron muchos años y litigios: batallas legales y disputas, intervención de muchas personas (el expresidente Reagan) hasta que en 1983 los reguladores federales permitieron y garantizaron las frecuencias de radio que Motorola necesitaba. Perseguir un sueño hasta alcanzarlo, hoy en desuso, fue la consigna de la pequeña empresa. Curioso el acuerdo económico con Copper: todo era de motorola, el recibiría un dólar por US 1 y con esta cantidad, se sentía feliz y satisfecho.
Cual hipódromo de la comunicación -equitación tecnológica- los caballos -la industria- empiezan a competir con dos propósitos: hacer de esta máquina lo más pequeña y en un proceso sofisticado que permitiera comunicación a cualquier parte del mundo. Ya en 1992 Papworth había enviado el primer mensaje de texto. Sabíamos que los dispositivos funcionan enviando y recibiendo señales de baja frecuencia con antenas y transmisores de radio denominada como estaciones base de telefonía. En 1999 la compañía japonesa DoCoMo presento un protocolo para la conexión a Internet.