La Universidad está atrapada por el pasado. Se le ve agotada para adaptarse a los nuevos tiempos. El país solo le debe respeto y amor a la universidad. Después de tanto deslumbrar, y ser dueña del conocimiento, ya no lo es. Ya existe más tecnología, conocimiento, e innovación en la cultura callejera, que en la universidad. La universidad parece fosilizada.
El silencio de la universidad es escalofriante, no conversa con la sociedad, Se le ve ausente, sin sintonía con el país. Y se ve distraída en tareas que no son de su esencia. El mundo va tan rápido que vivimos “siglos de 5 años”; los de la universidad, todavía son de 100 años.
Lo más grave, los Jóvenes vienen perdiendo interés en la Universidad; el 30% de las solicitudes ha disminuido. Las nuevas realidades de la IA y la tecnología parecen no sacudir a la U. Los jóvenes desean espacios en el mercado laboral en menor tiempo; aspiran a trabajar en lo que mueve al mundo; quieren flexibilidad al estudiar y al trabajar; son ciudadanos del mundo. Estudiantes que van a la Universidad se sienten engañados, porque luego de muchos años de estudio, no encuentran empleos generosos, como si lo encuentran, otros, con menos tiempo en educación.
Hoy para los jóvenes, el mercado educativo ofrece cientos de oficios digitales cortos, más divertidos, mejor pagados, más flexibles para ejercerlos, y con más futuro laboral; y la universidad ignora ese llamado de la juventud. La Universidad necesita desvincularse de la rigidez académica tradicional y desmontar el vetusto ritual de títulitis y doctoritis; y no despreciar otros modelos de aprendizaje. La U debe saber que se vive la era del Derrumbamiento de los Rituales.
La Revolución de los Autodidactas, es una señal de la decadencia de la U. Los conocimientos y los inventos que hoy manejan a la humanidad no salieron de la Universidad, son hechos de líderes que no quisieron ir a la U. Entre muchos, Bill Gates, Creador de Microsoft, huyó de Harvard. Jack Dorsey, creador de Twitter, huyó de la U de Nueva York. Zuckerberg, inventor de Facebook, huyó de Harvard. Steve Jobs, creador de de Apple, huyó de Reed College. Jan Koum, inventor de Whatsaap, abandonó la U de San José. Larry Ellison, inventor de Oracle abandonó U de Chicago. Paul Allen, Presidente de Microsoft, abandonó la U de Washington. Asimismo, Elon Musk, de Starlink y Tesla, afirma que su educación formal no fue importante, como si lo fue su Autoeducación. Tenía la Voluntad de aprender!. Estos líderes, los más importantes del mundo y sin ir a la universidad, son los más ricos del planeta. Dueños del poder, del conocimiento, de la innovación, del dinero y no fueron a la Universidad, Esta Revolución de los Autodidactas, es sin duda, un espejo para la juventud mundial, que espanta el gusto por la universidad clásica.