EN LA LUCHA, PRESENTES. EN LA CALIDAD, AUSENTES
Rodallega en su otoñal esplendor sacó las garras para zarandear, algunas veces, la defensa del Medellín. Pero esta vez no fue el tirano goleador.
A prueba en cada acción, recursivo, el portero Wasingthon Aguerre.
Rápidos, pero inofensivos Brayan León, Leider Berrio y Francisco Fydriszawsky, desaprovecharon las opciones que, con sus errores, les brindaba la defensa de Santa Fe por su lenta marcación.
Fallaron mucho en los controles del balón.
A Emanuel “turro” Olivera le sobró corazón, pero quedó al desnudo cuando el duelo fue en velocidad, como a Victor Moreno, su compañero en la zaga del cardenal.
Los alegres y veloces desplazamientos de Mosquera y Fracica, no tuvieron eco en la ofensiva del local.
Áspero el partido, físico, de pocos riesgos, fricciones, continuas interrupciones, porque prevaleció el deseo a no jugar, sobre la intención de hacerlo. Son a veces tan especulativas las finales. Cándidos quienes esperaban algo distinto.