¡Las finanzas públicas del Cesar están bajo ataque! Su economía también.
El asedio del gobierno nacional ha sido sistemático, lo mismo que, contadas excepciones, el silencio de la mayoría de la dirigencia cesarense.
El gobierno construyó un relato ideológico contra los combustibles fósiles que va en contra de la evidencia y en el que el Cesar, ya comenzó a pagar los platos rotos. Y si bien, en principio, dato no mata relato, miremos unos datos para construir un relato. Uno veraz.
El 44% de la economía del Cesar es minera; Becerril, La Jagua de Ibirico, El Paso y Codazzi generan el 56% del PIB en el Cesar; Las NBl del Cesar han caído de 68,7% a 26,6% en 25 años; y la economía del carbón impulsa el consumo de bienes y servicios, promueve el ahorro, el capital y la inversión, es decir, mueve los circuitos de la economía privada.
El Cesar es hoy un departamento minero y en un futuro debe ser muchas cosas más, incluida la minería. Puede ser, un proveedor de bienes y servicios ambientales y económicos al país, naturaleza, cultura, tradiciones, folklor, música, agro, turismo, prestador de servicios de salud, financieros, educativos y de energías limpias.
Se puede ser varias cosas al mismo tiempo.
Brasil, que tiene un presidente de izquierda que no es dogmático sino pragmático, busca, para el 2030, ser el sexto mayor productor de petróleo y el primero en energías renovables del G20. Brasil quiere ser un campeón del clima y un gigante petrolero. No es una cosa o la otra. Son las dos cosas a la vez.