Nuestro presidente Gustavo Petro Urrego, desde su campaña electoral ha hecho una apuesta por la “Paz Total”, una iniciativa cuyo objetivo central ha sido negociar con los distintos grupos armados que durante más de cinco décadas han perpetuado la violencia en nuestro país, materializando esta iniciativa mediante la sanción de la Ley 2418 de 2022, una norma clave que establece las directrices de la política estatal para avanzar hacia la paz, enfocada en la perseverancia por la seguridad humana y la búsqueda de una solución definitiva al conflicto armado que ha afectado gravemente a la Nación.
El proyecto de "Paz Total" del gobierno del cambio, no se limita a la desmovilización de los actores armados, sino que también busca generar condiciones para una paz duradera, abordando las raíces estructurales de la violencia, como la pobreza, la exclusión social y el abandono estatal en las regiones más afectadas por el conflicto. Por tanto, en coherencia con esta visión a tan solo cinco días de asumir la presidencia inició un proceso de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que resultó en acuerdos históricos como el cese al fuego bilateral y el avance en la agenda de paz que incluye la participación activa de la sociedad civil.
Sin embargo, el proceso de paz hoy se ve empañado por el reciente ataque perpetrado por el ELN en la base militar de Arauca, donde lamentablemente perdieron la vida 3 soldados y 29 resultaron heridos, ataque que ha puesto en entredicho la voluntad de paz del grupo insurgente y ha llevado al presidente a tomar la decisión de suspender los diálogos de paz, ordenando operaciones militares con miras a salvaguardar la vida e integridad de los colombianos, dejando claro que no se puede continuar con negociaciones en medio de la sangre de los soldados heridos y de la población civil.
Es fundamental destacar que el gobierno desde su inicio ha brindado todas las garantías necesarias para avanzar en las negociaciones, pero ha sido la ceguera política del ELN la que ha obstaculizado el proceso, incluso desde el mes de mayo, el grupo congeló cualquier tipo de encuentro formal en la mesa de negociación y en agosto anuncio el fin del cese al fuego bilateral; desde entonces, no solo han abandonado los compromisos sino que han reanudado las acciones bélicas a pesar de que los diálogos continuaban abiertos.