Sobre las 11 de la noche (hora Jerusalén) del pasado sábado, Irán atacó a Israel por vía aérea. La descarga de misiles y de drones a nadie tomó por sorpresa. De hecho, desde el viernes tanto en La Casa Blanca como en las principales cadenas internacionales se empezó a alertar de un inminente ataque que se efectuaría en menos de 48 horas. Decía, por ejemplo, el JPost “Israel expects Iranian attack within upcoming 48 hours – WSJ” Y, en efecto, Al Jazeera interrumpió la emisión que presentaba Dareen Abughaida para darle paso a la alocución del general Daniel Hagari, vocero militar de Israel, quien anunciaba que Irán había lanzado varios drones y misiles que venían en camino contra Israel, igualmente dio un parte de tranquilidad a la población recordándole que trabajaban coordinadamente con Washington para las maniobras defensivas y le solicitó a la población seguir el protocolo de seguridad, una vez las alarmas se encendieran.
Minutos antes, Netanyahu se había dirigido al pueblo de Israel anunciándole que, en las últimas semanas, Israel se había preparado para la posibilidad de recibir un ataque directo desde Irán. Esto dijo Bibi Netanyahu: "Whoever harms us, we will harm them (…) We will protect ourselves from any threat and we will do so with steadfastness and determination (…) Together we will overcome all our enemies” (…) Our defense systems
are deployed. We are prepared for any scenario, both in defense and attack” Antes del ataque iraní, hubo un par de maniobras distractoras que fueron: la captura de un barco israelí en el estrecho de Hormuz y la descarga de Hezbollah de drones en las proximidades de los Altos del Golan. Aún así, las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel)
supieron afrontar el desafío en todos los frentes militares.
Durante las tres horas que duró el ataque, se pudo concluir que de los 300 artefactos lanzados en su totalidad, los misiles balísticos (menos de 5 minutos de vuelo), los misiles de crucero (entre 1 hora y 2 horas) y los drones (7 y 8 horas), el 99% de estos fueron interceptados y pusieron a prueba totalmente el sistema de defensa aérea de Israel que se compone por el sistema antimisiles Arrow 3 y David´s Sling y el sistema móvil de defensa área Fighters Jets y Iron Dome. Países como Francia, Inglaterra, Arabia Saudita y Estados Unidos ayudaron en la operación defensiva. Al día siguiente, el mismo general Hagari fue quien dio el parte de la exitosa operación ya
que, como se dijo anteriormente, el 99% de la descarga iraní fue interceptada por vía aérea y el daño fue mínimo comparado con la “exitosa” demostración de fuerza iraní.