Desde finales de 2022, cuando OpenAI lanzó ChatGPT, con esa rapidez tan propia de una revolución digital, la humanidad empezó a incorporar la inteligencia artificial (IA) en muchas de sus interacciones online, hasta posicionarla como una herramienta imprescindible en el desarrollo de tareas cotidianas y que permea casi que cualquier experiencia de usuario en internet.
Sin embargo, la IA no es un tema nuevo y muchas empresas de nuestro gremio de Software y TI ya han venido abonando el terreno en su uso e incorporación.
Un sondeo sobre uso, adopción y formación en inteligencia artificial, que desarrolló hace poco Cenisoft, el Centro de Investigación de la Federación Colombiana de Software y TI – Fedesoft, muestra cifras interesantes al respecto.
Por ejemplo, el 68 % de las empresas del sector TI colombiano está dando prioridad a la IA; de ellas, el 78 % la están incorporando para sofisticar e innovar en su oferta de valor y el 60 % para mejorar su productividad. Por lo que, además, ha empezado a ser asumida por el sector empresarial como una fuerza aliada con un importante potencial de transformación socioeconómica para el país.
Lo cierto es que, al ritmo de la vertiginosa evolución de las inteligencias artificiales, especialmente de las generativas como ChatGPT o GEMINI, también se han ido configurando mitos y temores alrededor de estas.
Paradójicamente, uno de los sectores más amenazados por cuenta de la IA es el de los desarrolladores de software, principalmente, los más jóvenes, entre quienes ha empezado a tomar fuerza el mito de que, con la llegada de estas nuevas tecnologías, sus profesiones están en riesgo de desaparecer. Pero, ¿qué tanta verdad hay en esto? ¿Es realmente posible que, por efecto de la IA, los desarrolladores de software desaparezcan?