Israel tiene memoria para batirse en varios frentes y contra varios enemigos de manera simultánea. Las guerras en 1948 (Independencia), 1967 (Seis Días) y 1973 (Yom Kippur) confirman lo anteriormente dicho. Por eso, las frescas huellas de esas recientes conflagraciones están en el ADN de este pueblo que milenariamente se ha batido por su supervivencia. Hoy no será diferente con enemigos como Hamás, Hezbollah y los Houthis.
En efecto, no terminaba Bibi Netanyahu de dirigirse al Congreso estadounidense cuando las Fuerzas de Defensa Israelí-FDI daban un golpe espectacular contra Hamás: la muerte de Ismail Haniyeh en Teherán. Como protagonista de la primera Intifada contra Israel en 1987 -cuando Hamás nació como organización terrorista- se hizo miembro de dicha organización que llegó a conocer hasta las entrañas y lideraba desde 2017.
Vivía fuera de Gaza, negociaba en El Cairo con Israel y visitaba Irán para la posesión del nuevo presidente, Masoud Pezeshkian, cuando Haniyeh encontró lo que tantas veces le propinó a tantos israelitas. La muerte de Isameil Haniyeh fue una operación tan espectacular (por el lugar) como precisa (dada la efectividad).
Muerto Haniyeh, las negociaciones con Israel no se detuvieron y Hamás no está derrotada. Su nuevo líder, Yahya Sinwar, seguirá con el legado del terror de Haniyeh y con el inexplicable apoyo internacional de gente que se autoproclaman como defensores de derechos humanos pero a su vez apoyan a una organización que ha cometido todo tipo de crímenes contra la humanidad. ¡Así son muchos de los defensores de los derechos humanos!
Pero este golpe no ha sido el único. Por ejemplo, el 11 de junio el New York Times informaba que Israel había dado de baja a Taleb Abdullah, también conocido como Abu Taleb, lo que valió que la organización terrorista lanzara más de 200 cohetes sobre territorio israelí a manera de retaliación.
El 31 de julio, el mundo confirmó que las FDI habían dado de baja, en Beirut, a Fuad Shukr (Hajj Mohsen), la mano derecha del líder Hasan Nasrallah. En declaración que dio el almirante Daniel Hagari, asumiendo la responsabilidad de la operación, explicó cómo después del 7 de octubre, los hostigamientos de Hezbollah han producido que 60.000 israelíes abandonen sus hogares. Cifra que no tiene la misma repercusión en la opinión pública que reproduce que Israel ha asesinado a más de 40.000 palestinos.
Por demás, Fuad Shukr, era responsable por haber masacrado, en un ataque aéreo, a 12 jóvenes que jugaban fútbol en los Altos del Golan, más exactamente en Majdal Shams.