La igualdad, el cierre de brechas y la inclusión social son temas que nos afectan directamente cuando hablamos de mejorar las condiciones de vida propias y ajenas.
Frente a este tema, considero que por su representatividad, experiencia y alcance de impacto los gremios juegan un papel muy importante en su consecución, algo que los estudios dicen está lejos de alcanzarse.
En el anterior sentido, la clave radica en fomentar la creación de oportunidades para todos con el fin de que cada uno encuentre un camino hacia el progreso. Los gremios deben contribuir a cerrar no solo las brechas de género, sino también las que existen entre diferentes sectores de la sociedad.
Ya sea entre mujeres y hombres, jóvenes y mayores o habitantes del campo y las ciudades, por mencionar solo algunas de las desigualdades existentes, se debe entender que el objetivo no es simplemente reducirlas, sino asegurar que todos experimenten mejoras reales y tangibles en sus condiciones de vida.
Es muy importante que comprendamos que el objetivo no es simplemente disminuir la desigualdad empeorando la situación de todos (por lo bajo).
El enfoque debe estar centrado en erradicar la pobreza -una de las mayores generadoras de desigualdad-, impulsar la construcción de riqueza y construir los procesos necesarios para promover el bienestar general (por lo alto).
Los gremios tienen que hacer todo lo posible por asegurar la creación de empleo formal como una de las principales estrategias para lograr ese bien común que tanto se necesita.
Durante la reciente reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT (3-14 de junio), su director general Gilbert F. Houngbo, dijo que “Enfrentamos inequidad persistente, así como informalidad en el mundo. Las discusiones confirman un aspecto crítico: Debemos actuar; no hacerlo no es una opción.”
Además, a lo largo de todas las discusiones de esta conferencia se enfatizó en que la informalidad es uno de los principales problemas de precariedad laboral, desigualdad social y fuente de pobreza.
Cerca del 80% del empleo nacional lo genera el sector privado. Y, aunque hay personas que insisten en hablar mal de las empresas, esta cifra refleja la importancia de respetar, promover y dinamizar la actividad empresarial en la búsqueda del bien común.