Fotografía de la celebración virtual del Día del Tamal Tolimense durante la pandemia de 2020. Foto: Alcaldía Municipal de Ibagué.
Este espacio grandioso que desde 2023 tengo con frecuencia en este maravilloso medio de comunicación para hablar de gastronomía y destacar en general el emprendimiento norteño y bogotano en la academia industria de bebidas y alimentos. Es decir, que la política, el cine nacional, la industria oil and gas, y la cultura tienen otros espacios. Pero, en pocas veces la política, entendida como el arte de condensar la administración y la defensa de la identidad como elemento de la soberanía había tenido que ver en algo tan gastronómico como las declaraciones ofensivas contra el tamal tolimense realizadas por el médico cirujano estético Jorge Enrique Bayter, venido a más como quien a través de las matrices mediáticas aliadas entre las necesidades creadas estéticas para complacer ciertos modelos impuestos de belleza y no las reales necesidades de acuerdo a la salud, constitución física o proyecto de vida de las personas. Más allá de un chauvinismo regionalista o de un patrioterismo barato tipo usar la camiseta de la Selección cuando hay fútbol, defender el tamal más que la nostalgia del símbolo (o que nos guste o no ese plato con sus variantes) es defender la nutrición y en general las ciencias médicas de esas extrañas mezclas heterodoxas pseudocientíficas entre “medicina alternativa” y todo tipo de supersticiones durante los últimos sesenta años. Y también es defender uno de los territorios más importantes en la consolidación de Colombia como Estado-Nación, y también la soberanía sobre nuestras vidas, cuerpos y…sobre lo que nos da la gana de disfrutar y comer…
“Lo grave de las ciencias naturales sería que se perdieran las respuestas, en filosofía que se olvidaran las preguntas”
“Para percibir la estupidez del que trata un tema no siempre es necesario conocer el tema”
“A la ciencia se le podría objetar la facilidad con que cae en manos de imbéciles, si el caso de la religión no fuese igualmente grave”
Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano. Cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994).
PSEUDOCIENCIA VS. COCINA ANCESTRAL
El escritor colombiano Fernando Vallejo en medio de sus diatribas cuando lo invitaban a los eventos literarios y culturales, siempre era recordado por sus comentarios poco ortodoxos y cargados de rabia contra los lugares comunes y la mediocridad. Creo que cuando lanzó el libro La puta de Babilonia (Planeta, 2007), expresó que si una misión debía caracterizar a los hombres era precisamente decirle a las cosas por su nombre y mencionar con su nombre a los culpables de las cosas malas de la historia. Por eso, creo necesario hacer un brevísimo recuento de quién es, y sobre todo qué es el médico cirujano Jorge Enrique Baxter.
¿Quién es?
Jorge Enrique Bayter Barboza médico cirujano oriundo de El Banco, Magdalena (1969), pero reside en Bucaramanga, Santander desde los 11 años y de donde es egresado de medicina de la Universidad Industrial de Santander (UIS), con especialización en anestesiología y reanimación de la misma institución, con otra además en Medicina Crítica y Cuidados Intensivos de la Universidad de la Sabana, en Chía, Cundinamarca. Con más de veinticinco años de experiencia en el ejercicio médico, como profesor universitario y además como director de la Clínica del Pilar, una de las IPS privadas más exclusivas del país focalizadas en la cirugía estética, de la cuál es director desde el año 2021 hasta el presente.
¿Qué es?
¿Crisis de los 40 tardía? ¿Un ego muy berraco? ¿Sus hijos le enseñaron a manejar redes sociales y se enamoró de la goma del juguete nuevo? ¿Aprendió que el algoritmo no solamente informático sino mental del colombiano promedio se prenden igual con el morbo, la tragedia, la grosería, la ofensa y el mal gusto que generan polémicas innecesarias? No sé las respuestas a estas preguntas, pero, cualquiera que haya sido la razón de reincidir en una conducta tan dañina es simplemente la de generar a través de una falacia de autoridad (que es la que traen intrínsecas las ideologías falsas o la pseudociencia) basada en una trayectoria científica para destruir su propia dignidad, carrera y credibilidad mediante la ofensa reiterada como mecanismo de comunicar.
El doctor Bayter Barboza desde hace un par de años, decidió salir de la práctica académica y médica tradicional (con el consecuente anonimato que tienen las personas que de verdad trabajan) para entrar al ya saturado mundo de la autoayuda e influenciadores de la dietética y medicina mezcladas con todo lo new age y woke que se puedan imaginar. Ese tipo de publicaciones, siguen, la técnica de manipulación de discurso del camino del héroe, que consiste en inventar o exagerar una historia de punto de no retorno para hacer ver que “una luz divina” le hizo reconocer su “misión” que es…lo que sea que quiera que usted, le compre o adopte…y la autoayuda es una droga perfecta: es legal, adictiva, rentable y se autosostiene de la decadencia de valores que día tras día acaba con Occidente. Cabe anotar que las La Perla de Gran Precio del perfil del mentado galeno “influencer” se ve en su perfil :
“(...) Soy Médico y Cirujano, especialista en Anestesia, especialista en Medicina Crítica y Cuidado Intensivo.
Líder latinoamericano de seguridad en cirugía plástica, conferencista Internacional en todos los países de Latinoamérica, Estados Unidos y España.
Autor del libro Catástrofes en Cirugía Plástica y de más de 30 artículos científicos y ganador del mejor Artículo Internacional de la revista Aesthetic de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica.
Socio fundador del Centro Médico Quirúrgicos Bayos- Clínica El Pinar, una de las principales clínicas ambulatorias de Cirugía Plástica en mi país Colombia y mi ciudad Bucaramanga, caracterizándose por ser la institución más segura en dichos procedimientos.
Sencillamente soy Jorge, un médico, intensivista, investigador, educador, que trabajé por más de 25 años en Unidades de Cuidado Intensivo, viendo gente enferma y aún cuando dedicaba todo mi esfuerzo y mi conocimiento, no era suficiente, no lograba salvar sus vidas.
En estas condiciones, me ponía a pensar en mis carreras de Ironman donde se pone al límite la capacidad física y mental de los triatletas, como se pone al límite la capacidad mental y física de los pacientes que ingresan a una unidad de cuidado crítico.
En los dos casos hay una constante: Si un Ironman no ha preparado su cuerpo con la alimentación apropiada, apoya su energía en el combustible inadecuado, no lleva a cabo una hidratación correcta durante su competencia y no ha preparado su cerebro, al final de esta carrera, que es la vida, se convertirá en una dolorosa experiencia.
Lo viví, con cada uno de mis pacientes y en mis competencias. Esto me llevó por muchos años a una búsqueda incansable de aprender a conocer mi cuerpo desde lo básico, lo simple.
No quería ver ni verme desfallecer más en el intento y firmé el acta de defunción 1022 y ese día, entendí que mi labor no era tratar la enfermedad y menos atender a pacientes sino... CAMBIAR VIDAS…”
Lo anterior, es suficiente ilustración de la egolatría, incoherencia y manipulación que son típicos en las tendencias y modas influenciadas por las grandes corporaciones que manipulan el inconsciente colectivo para adquirir artículos, gustos musicales, modas de vestuario, vocabulario y hasta meterse con lo más íntimo del ser humano: su vida interior, sexualidad y salud física y mental. Y, sin ser menos grave todo lo anterior, al dejar que impostores tomen el lugar de autoridades en temas, que, cómo la salud pueden literalmente costarnos la vida, no sin antes la paz y la libertad personales.