Soy feliz de regresar con esta serie de crónicas sobre un sitio que si usted es propio, extraño o simplemente quiere pasarla bien, comiendo de primera y conociendo tal vez el proceso de emprendimiento gastronómico más grande, creativo y original de Bogotá, en María Antoinette, en el cuarto piso del centro comercial Atlantis entre la Cabrera, Lago Gaitán y El Nogal tiene de todo: literalmente de todo en tres mil metros cuadrados de puro buen gusto, excelente servicio y las mejores ofertas gastronómicas.
“La reacción explícita comienza a finales del XVIII; pero la reacción implícita comienza con la expulsión del diablo”
“Para sofrenar las codicias, al demócrata solo se le ocurre abolir los bienes codiciados”
“Lo racional, lo natural, lo legítimo, no son más que lo acostumbrado. Vivir bajo una constitución política que dura, entre costumbres que duran, es lo único que permite creer en la legitimidad del gobernante, en la racionalidad de los usos y en la naturalidad de las cosas”
“El monarca combate los poderes feudales, los fueros provinciales, los privilegios eclesiásticos, para que nada restrinja su soberanía, porque el Estado debe abolir todo derecho que pretenda precederlo, toda libertad que pretenda limitarlo. La jurisdicción monárquica invade las jurisdicciones señoriales; la autoridad pública suprime la autonomía comunal; el reformismo estatal reemplaza la lenta mutación de las costumbres; y el despotismo legislativo suplanta estructuras contractuales y pactadas. El absolutismo enerva las fuerzas sociales, y fabrica una burocracia centralista que, al usurpar la función política, transforma los súbditos del rey en siervos del Estado”
Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano, cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994)
SENSACIÓN DE VIVIR
La comida más allá de suplir una necesidad fisiológica, es una conexión química, mental y emocional con vivencias, lugares, recuerdos, e incluso tiene influencia en las ideas. Y creo que este primer viaje por la experiencia gastronómica del Grupo Seratta, es simplemente el inicio de ese peregrinar de la búsqueda de lo que somos. Ese, debe ser el trasfondo real de las peregrinaciones y lugares sagrados de las diferentes confesiones religiosas.
Y ese camino lo tuve en mi más reciente visita a Maria Antoniette, fue el regresar al esplendor de sueños de infancia, ya que la recreación del Palacio de Versalles, que fue la residencia de la familia real francesa antes de los hechos de 1789, recibiendo al comensal o visitante después de traspasar el centro comercial y sus cuatro pisos -en los cuales las escaleras eléctricas por alguna razón estaban apagadas-, pero vale la pena para disfrutar de un excelente momento, eso está garantizado, y la comida mejor servida, la mejor experiencia de servicio en un lugar donde se pensó en todo.
Me llena de gratitud, que desde 2019 cuando conocí el restaurante del grupo Seratta que queda en la Calle 116 con Autopista Norte por un evento de temas de emprendimiento de una gran amiga Jamileh Abuabara, radicada en Portugal desde hace algunos años, no había logrado ver el progreso, creatividad e ingenio con que este grupo ha logrado conquistar el mercado colombiano con su ingenio y liderazgo que es sin duda un equilibrio necesario entre la expansión comercial de cadenas temáticas de restaurantes, con el alma si se quiere romántica de los restaurantes de autor, algo que los colegas del medio líder en Colombia en el mercado de la industria de bebidas y alimentos, la revista La Barra en su última edición ha destacado ese gran trabajo.
Reencontrarme con uno de los personajes más castigados históricamente por cada bando alrededor de la Revolución Francesa de 1789 -de esa pugna inventada por los liberales debe venir nuestro arribismo en el fútbol, donde celebramos al Real Madrid, como si en Alcalá de Henares se lanzarán Maizena en las calles si gana el campeonato nacional Millonarios o el Cúcuta-, que es María Antonietta, quien debería tener algún día una reivindicación histórica pronto, ya que para los desconocedores era una mala persona y para los reaccionarios de medio pelo del intento de derecha católica colombiana -de la que alguna vez fui simpatizante- Recuerdos felices de mi vida, de una época que tuvo los matices del gris, que algunos días ha tenido Bogotá después del más que caluroso, abrasante mes de enero.
MENÚ DE PRIMERA, EXPERIENCIA DE PRIMERA
Pasamos por las toallitas de aloe vera con agua tibia como modo de higienizar las manos antes de comer sin pararse del sitio. Mientras una tarde entre semana, en el horario normal de almuerzo de los trabajadores y ejecutivos de las oficinas de la movida zona empresarial vecina se congregan a alimentarse y departir, llenan con frecuencia este lugar, donde hay espacio para todos, desde los que nos gusta estar solos hasta las mesas francas para reuniones familiares, de amigos o empresariales, pero también a lo largo del sitio, espacios más reservados para que dos personas puedan dialogar asuntos personales y delicados con más privacidad.