Los jóvenes son el grupo poblacional más apetecido por cualquier candidato, son quienes, con mayor fuerza, mueven la opinión en redes sociales, el mejor espacio para hacer proselitismo. Es así, que vamos a analizar la participación que tienen en los programas de gobierno de los más opcionados: Petro, Fico, Rodolfo y Fajardo.
Vamos a comenzar analizando en el orden, según la encuesta más reciente, para que no digan “Ay comienza con quién quiere apoyar” “¿Por qué no comenzó por el viejito?”.
Algo que impresiona es la cantidad de veces que los candidatos mencionan a los jóvenes en su plan de gobierno. Petro lo hace 20 veces, Fico un total de 63, Rodolfo 23 y Fajardo 41. Desde aquí se puede comprender la importancia que tiene este parche dentro de las agendas de cada uno de ellos si llegasen a ser presidente.
Es menester precisar, que todos los candidatos tocan muy superficial el tema juvenil, no hay un programa al 100% fundado. En la mayoría falta precisión en el proceso de desarrollo a lograr con los jóvenes ya que hablar puede cualquiera, se necesitan son acciones.
Gustavo Petro
Lo primero que propone Gustavo es garantizar la educación como un Derecho el cual permita a los pelados terminar sus estudios –por lo menos- siendo bachilleres. Esto en teoría suena bonito, pero no hay una estructura clara. Para comprender la propuesta se debe primero reconocer cuales son las causas de que los jóvenes no culminen sus estudios básicos secundarios. De por sí, la educación es un derecho, entonces no es especular sino presentar un plan desde el día 0 el cual ayude a aumentar, quizás, en un 20% la cobertura y continuidad educativa, lo cual realmente no es para nada fácil y es complicado prometer la finalización de estudios.
Una propuesta bandera en el plan de gobierno de Gustavo es la creación del MINISTERIO DE LA IGUALDAD lo cual no tiene mucha coherencia con principios de austeridad, ya que un ministerio se traduce en mayores recursos estatales y, por ende, mayor burocracia. Ahora, la cosa sería diferente si este se propusiese como la unión de altas consejerías ya existentes, en ese caso, aún sería cuestionable la necesidad de consolidar ese ministerio ¿Por qué no solamente organizar lo que ya hay?
En la misma línea de las incoherencias, Petro propone el aumento de empleados jóvenes en el estado para garantizar la reducción del desempleo juvenil, pero aquí es algo confuso. Inicialmente se plasma como una alternativa siempre y cuando el joven no sea ingresado a laborar en una entidad privada, y que todo joven que requiera trabajo lo podrá hacer con el estado. Esto en cifras sería una carga adicional para las entidades porque más empleados públicos generan mayores gastos innecesarios. A lo que Gustavo debería apostarle no es a incrementar el número de servidores públicos sino a crear programas que permitan potenciar las habilidades del joven fuera del escenario público, así ganan todos. Pero bueno, se les recuerda a las personas petristas que leen la columna que simplemente se está opinando de lo que está en el plan de gobierno, no se está agregando ni quitando palabras… Con eso no pueden decir “Ay, habla es porque le tiene rabia” ¡Sigamos!
A Petro se le abona el pensar en el liderazgo juvenil, ya que él es de los pocos candidatos que ha tocado a los líderes jóvenes como piezas de construcción social, algo que bien tratado puede considerarse como un verdadero impacto generacional.
El programa educativo que propone Petro es bueno pero no excelente, de este ya hable en la columna pasada (Vea aquí: LA EDUCACIÓN: UN CABALLO PARA LLEGAR A LA CASA DE NARIÑO)
Fico Gutiérrez
En cuanto a Fico, plantea proteger a los jóvenes de las bandas criminales tal como lo hizo en Medellín. No obstante, la integración y disipación del acceso a delitos por parte de los muchachos, es algo más complejo que simplemente decirle “No lo haga” aunque en la propuesta no se es claro cómo funcionaría este proceso, hay que reconocer que no es del todo descabellado. Solamente, se tiene que contemplar el impacto económico y educativo pre y post a esta estrategia para entender la complejidad del joven colombiano, la mayoría de jóvenes no comienzan a delinquir por gusto, entonces no es un relajo tratarlo.
Fico plantea empleo, pero se carece de estructura, él simplemente dice que es necesario involucrar 1,2 millones de mujeres y jóvenes, pero me parece algo inclinado a una utopía laboral, muchas veces los perfiles de los muchachos no están preparados para asumir una carga laboral significativa, por ello, se debe comenzar a impactar la formación y el enriquecimiento de la hoja de vida, más allá de volverlos bilingües.
Una propuesta que en estructura le gana Fico a Petro es aquella inclinada a la creación de jóvenes formados en procesos tecnológicos. Ya que Petro en una muy cuestionable propuesta habla de la creación de una nueva asignatura como lo es el Desarrollo de Software, haciendo que esto genere una mayor carga académica, por su parte, Fico lo comprende como un elemento constructor desde el interés de los pelados, algo más coherente.
Los empleos con el pretexto de la juventud pueden caer en ser un proceso que perjudica la economía y beneficia sectores ricos del país. Debido a que plantea la generación de empleo joven a cambio de auxilios tributarios, y aquí uno de los mayores riesgos socio-económicos.