El reciente asesinato a manos de un tirador de alta precisión, desde los cerros orientales termino con la existencia de Pedro Aguilar, o Juan Sebastián Aguilar, mejor conocido como Pedro Pechuga, esto dejó al descubierto una sofisticada red del crimen que involucra robo y contrabando de esmeraldas, lavado de activos, poder político y militar. Empresario influyente, gracias a sus recursos fue mecenas de políticos de derecha e izquierda, como la ex alcaldesa de Bogotá Claudia López, entre otros. Hasta el movimiento de un lápiz en Boyacá lo sabía “pechuga”, sus compañías de seguridad prestan sus servicios en la región, a compañías locales, foráneas y a la alcaldía mayor de Bogotá.
Pechuga llego a tener un negocio que por arte de magia pasó de prestar no solo servicios de seguridad sino también, de frente a la Supervigilancia, se convirtió en un operador de minas de esmeralda en Coscuez, Muzo y Maripi, muchas de ellas informales e ilegales. La estrategia fue simple como contundente, frente a sus clientes y socios posaba como gestor para formalizar minas ante el gobierno, manejaba el control de explosivos y armas de la industria militar, y conciliaba problemas de orden público en la región mientras que con oscuros socios promovía por atrás la invasión y robo a las mismas. ¡Una extorsión casi perfecta a sus propios clientes! ¿Pero quién es capaz de negarle las gestiones a una persona que posee una nómina armada de más de mil hombres?
Según fuentes podría afirmarse que lo que estáocurriendo en el sector de la gema verde, correspondería a movimientos estructurales y estratégicos del más alto calado, no solo para el control territorial del occidente de Boyacá -que tiene una alta connotación en lo que podría suceder en el magdalena medio-, sino también a escala nacional y en Bogotá, no en vano en su momento, Víctor Carranza y Jamal Daniel, a quien nos referiremos más adelante, designaron en su momento a un importante funcionario de la CIA como presidente de MTC- Minería Texas Colombia, asunto que en su momento contribuiría al control, capturas y posteriores extradiciones de quienes amparados con el reconocimiento de mineros de la gema, se dedicaron a traficar estupefacientes. Y Pechuga, ahí…