Cuando hace unos meses alerté sobre la baja ejecución del Presupuesto General de la Nación en 2023 que estuvo muy por debajo del 90%, no se me paso por la mente que se iba a convertir en una costumbre reiterativa como viene sucediendo hoy con la ejecución del PGN 2024 que ya muestra en varios de los sectores una ejecución que no pasa del 9% en lo que va corrido del año.
Algo que no se explica y que muestra una gestión deficiente y la falta de capacidad que tienen algunos sectores para adelantar los proyectos especialmente en el campo social donde las necesidades son apremiantes y la población espera ver mejoras en infraestructura, educación, vivienda, servicios públicos y que decir de la salud donde el sistema se tambalea al borde del colapso.
Aquí nos surge la pregunta, ¿Por qué si se tiene el dinero, no se ejecuta? Necesitamos que el gobierno pase del discurso y comience a desarrollar los procesos de planificación y ejecución para garantizar una asignación eficiente de los recursos y su posterior utilización en proyectos que realmente le llegue a todos los colombianos.
El presupuesto presentado por el Gobierno Nacional de acuerdo con (anteproyecto) para 2025 presentado al congreso será de $524,4 billones, si bien en valores nominales es el más alto de la historia, en valores reales tendremos 1% menos que el aprobado para el 2024 de $502,6 billones. Lo más peligroso es que la inversión tendrá una disminución de 30% mientras que los recursos que se destinarán para pago de deuda incrementarán en 28%. Con esto claro, y sabiendo que se afecta la inversión tenemos claro que las más afectadas serán las regiones.